ANÁLISIS POLÍTICO Y SOCIAL, MANEJO DE CRISIS, MARKETING, COMUNICACIÓN Y ALTA DIRECCIÓN

Este es un espacio para conceptualizar, analizar, efectuar crítica y proponer estudios sobre política aplicada, marketing, comunicación, educación, métodos aplicados, alta dirección y proyectos sustentables. Contacto:baltasarhernandezgomez1@hotmail.com, baltasarhg@gmail.com

miércoles, 2 de marzo de 2011

EJES PARA DEVOLVER GOBERNABILIDAD A MÉXICO


ELECCIONES, PARTIDOS, NARCOTRÁFICO, FUERZAS ARMADAS, GOBIERNOS Y AUTOGESTIÓN EN MÉXICO
*Balance de perjuicios vs. beneficios* *Elecciones: costos y participación*
*¿Sistema de partidos o partidocracia?* *La guerra interminable contra el crimen organizado*
*Militares y sociedad: una fórmula explosiva* *Las nuevas redes sociales*
*África y Medio Oriente y sus repercusiones globales* *Castigo a los responsables de la crisis mexicana*

Por Baltasar Hernández Gómez


Desde hace cuatro años la atmósfera en México ha sufrido transformaciones impensables en pleno siglo XXI. Muchos de estos cambios no han sido evolutivos, sino todo lo contrario, pues el objetivo central gira en torno al papel de las instituciones del Estado para tratar de estabilizar procesos constitucionales, económicos y metapolíticos de dominación que, por equívocos de gobiernos priistas y panistas, consecuencias producidas por el narcotráfico, crisis económica, reacomodos normativos en el subsistema electoral y movimientos que fortalecen el monopolio de partidos políticos, han menguado la sustentación del corpus nacional. La mayor secuela en los últimos diez años se vive con un Estado fallido en grados diferenciados de ingobernanza e ingobernabilidad.

En el recuento social los saldos aparecen de color rojo encendido (balances contables/financieros negativos en lo macro y micro de la economía, sangre y muerte), pues los asesinatos, desempleo, carestía, incertidumbre, desconfianza y parálisis social son los elementos que envuelven la percepción y en el sentir social.

A continuación propongo algunas coordenadas para el análisis y debate de los asuntos de mayor relevancia en México 2011:

EJE 1: EL SUBSISTEMA ELECTORAL.

1.- Los recursos monetarios, materiales, humanos y técnicos que son inyectados al subsistema electoral no son detonadores para que la sociedad participe activamente en la política y acuda a votar en los tiempos establecidos. Es un hecho medible que campañas electorales con amplio espectro de cobertura tienen una connotación de derroche y alteración de fondos públicos. Por lo mismo, un gran porcentaje de ciudadanos se alejen de los procesos.

2.- Cuanto más grande es la estrategia de marketing político-electoral, más grande es el grado de desconfianza social, principalmente en las clases con niveles socioeconómicos y culturales de clase media y más. Slogans y promesas no han mostrado relación directa con la realidad prevaleciente en municipios, estados y federación y por lo mismo existe apartamiento ciudadano, lo cual anula legitimidades.

3.- La eficiencia en la organización procedimental de los comicios no es garante de mayor participación ciudadana y mucho menos condición óptima para el fortalecimiento de la cultura política. Ésta debe alcanzarse por medio de información permanente, programas específicos en todos los subsistemas educativos y la reproducción de valores y principios en el seno familiar, laboral y círculos de convivencia humana y cultural.

4.- Libertad de expresión no significa insulto o propaganda negra entre partidos y candidatos. Por tal razón, legisladores y expertos en la materia deben implementar controles para determinar límites sin violentar derechos sociales.

5.- Los órganos de organización, ejecución, evaluación y sanción de los procesos electorales deben estar a la par de las facultades del poder Legislativo, tanto a nivel nacional como estatal, a efecto de no propiciar el imperio partidocrático e intereses coyunturales de sexenio a sexenio.

6.- La utilización de medios de comunicación electrónicos globalizantes (telefonía celular, internet y televisión) tienen que reglamentarse, a fin de impedir la invasión de la privacidad ciudadana.

7.- Los institutos y tribunales electorales deben transitar hacia un estadio de eficacia administrativa y financiera que convierta a los procesos electorales en una verdadera reunión consensuada de voluntades sin gastos excesivos. La democracia en México es cara, sin lugar a dudas, ya que el proceso de renovación democrática de los poderes Legislativo y Ejecutivo -cada tres y seis años- es percibida por las mayorías como gasto y no como inversión, ya que los resultados tangibles son imperceptibles y dolorosamente inútiles.

Es necesario que sigan habiendo recursos suficientes para comunicar resultados, edición de material de cultura política, instrumentos y equipos, talleres de capacitación y actualización; pero a la par es imprescindible la restricción de prerrogativas, tales como: celulares, choferes, autos, préstamos personales, bonos de actuación, viáticos y pasajes, gastos de representación, sueldos estratosféricos, etc., que tanto encarecen la democracia y sumen a programas sociales y obras en el olvido o la postergación.

EJE 2: LOS PARTIDOS POLÍTICOS.

1.- El monopolio partidista debe desaparecer. Ciudadanizar candidaturas es paso trascendental para arrebatar el control verticalista de las élites. Los “políticos de carrera” tienen que soltar amarras, a través de la conformación de un marco legal contundente, a efecto de que la partidocracia no continúe presionando a funcionarios públicos, líderes, legisladores y gobernantes con base en “apoyos” otorgados desde los comités centrales, dependencias del gobierno en turno o Congreso de la Unión. El reto sigue vivo y no exento de peligros, pero más vale explorar nuevas vías que permanecer en stand by visualizando cómo se degrada el consenso social.

2.- Las plataformas, idearios y estatutos deben renacer como parte sustancial de la praxis política, a fin de acercar a la gente a la participación horizontal, es decir, la que se da en los ambientes societales. No hacerlo implica apartamiento, decaimiento de credibilidad y abstencionismo, lo cual puede poner en serios aprietos la legalidad-legitimidad de los procesos electorales y la reproducción de equilibrios.

3.- Las alianzas y coaliciones deben ser revaloradas, en virtud de que este método está exacerbando el pragmatismo político, de ganancia momentánea para las fuerzas en disputa, pero que no abona elementos clave para fortalecer la cultura y participación ciudadana ni tampoco el buen desempeño de gobiernos. No se trata de ideologizar, sino de poner en la cima de lo político verdaderos proyectos sustentables de nación, más allá de la alternancia impuesta desde el año 2000.

EJE 3: LA LUCHA CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO.

1.- Hay que interiorizar que la guerra calderonista no es la guerra de México. Los beneficios son raquíticos en cuanto a desmantelamiento real de cárteles. Por el contrario, los perjuicios son enormes en cuanto muertes masivas (más de 30 mil asesinatos de 2006 a la fecha) y gastos millonarios que rebasan lo que se obtiene en cateos, decomisos y detenciones.

2.- Se tienen que diseñar, aprobar, poner en funcionamiento y supervisar estrictos controles financieros y bancarios para evitar blanqueo de dinero de los cárteles nacionales e internacionales. Si no existen golpes a las alforjas del crimen organizado no habrá resultados verdaderos.

3.- Las instituciones educativas, de salud, de cultura y desarrollo económico deben vincularse orgánicamente para hacer frente común con infantes, jóvenes y adultos, a efecto de erradicar predisposiciones que orillen a muchos sectores poblacionales a optar por actividades ilícitas como fuente de supervivencia.

4.- ¿Hasta qué punto es conveniente plantear grados de “legalización” de ciertas drogas? Estado, gobiernos, académicos, medios de comunicación, empresarios y sociedad en general deben reunirse a debatir objetivamente este asunto de seguridad interna.

5.- Las desarticulaciones de bandas del crimen organizado han traído mayor descomposición del tejido social y un interminable reacomodo de las fuerzas intermedias del narcotráfico y sicariatos. Cuenta más una docena de “peces gordos”, dueños de empresas con apariencia legal, pero con fines aviesos, que dos mil caporegime y vendedores de droga al menudeo ¿O no? Sólo hay que analizar lo que sucede en Italia, Reino Unido y Estados Unidos de Norteamérica, para tener un marco de referencia funcional.

EJE 4: LAS FUERZAS ARMADAS.

1.- El ejército, fuerza aérea y la marina deben volver a las zonas militares, pues a pesar de que en un primer momento den la impresión de mayor seguridad, en la práctica las instituciones castrenses no están preparadas para empatar disciplina con la dinámica social. Seguir visualizando a las fuerzas armadas acompañando a las policías llevaría a un estado de supresión de derechos humanos y terror, pero sobre todo a una peligrosa pérdida de credibilidad del Estado mexicano. Y no es que sea imposible equilibrar el papel de las milicias, pero esto llevaría muchos años de educación y entrenamiento. A los “narcos” hay que impactarlos donde más les duele: cuentas bancarias, propiedades y negocios.

2.- Las capuchas negras ahora forman parte de la integridad física de los militares frente a actos de venganza del crimen organizado, sin embargo, ¿Quién otorga certidumbre a la sociedad cuando ve rostros tapados y no alcanza a distinguir quiénes salvaguardan el orden? ¿Serán militares de verdad o clones del narcotráfico? Usando el sarcasmo como catarsis debería tomarse en consideración la conveniencia de que todos deambuláramos encapuchados para no ser reconocidos por propios y extraños, porque lo mismo vale la vida de un miembro de las fuerzas armadas, que la de un civil. Otra vez surge la ingenua pregunta ¿O no?

3.- Debe haber una estrategia para controlar los puntos geográficos donde se desarrollan intercambios de dinero, equipo bélico y otros enseres ilícitos, para que no continúe la proliferación de pistolas, ametralladoras, bazucas, morteros y granadas, lo cual da poderío de combate al crimen organizado ¿Es tan difícil vigilar zonas fronterizas, puertos, caminos, aeropuertos y pistas semiclandestinas para detener embarques ilícitos y abatir al mínimo la circulación de armamento, dinero sucio y estupefacientes? Los trabajos de inteligencia, satélites e información clasificada de EUA, entre otros asuntos, ahí están para ser tomados en cuenta.

4.- No es con exposiciones o simulacros publirrelacionistas como las fuerzas armadas van a recuperar la confianza social. Hace falta más, mucho más, para tender puentes de acercamiento y coexistencia entre todos los que conformamos a México. Una de ellas es la erradicación del sentimiento discriminatorio de militares hacia lo que ellos mismos denominan “civilones”= civiles.

EJE 5: GOBIERNO Y AUTOGESTIÓN.

1.- Observo un alza en la organización de asociaciones civiles y grupos de presión que van a forzar a la auditoría de las instituciones de los tres niveles de gobierno en los rubros administrativos, financieros y operativos. En este sentido el Ejecutivo en municipios, estados y federación y los otros poderes Legislativo y Judicial tienen que aperturar canales normativos que sirvan para el inicio de juicios políticos, judiciales y administrativos contra actos de ineficacia, corrupción e irresponsabilidad de gobernantes, legisladores y magistrados. De no ser así lo más probable es que haya, por lo menos, brotes de anarquía.

2.- Quiero pensar que los acontecimientos que suceden vertiginosamente en países de África y medio Oriente son producto de un nuevo tipo de organización social basado en el contacto de redes comunicativas virtuales, que readecúa las demandas y oposiciones relegadas por mucho tiempo por regímenes dictatoriales “autorizados” por la comunidad de países desarrollados.

Conservo escepticismo sobre la espontaneidad de los movimientos considerados como “neo-revolucionarios”, pues tras bambalinas hay olores de injerencia oculta de agencias de inteligencia y la operatividad de empresas de noticias y entretenimiento que cubren los eventos con visiones totalitarias (todo lo que había sobrevivido decenios y de lo cual no daban cuenta, ahora resulta maligno) y conceptualizaciones, tales como: libertad, hartazgo, masas y malos gobiernos. Al lado y atrás subsisten intereses económicos, petróleo e importancia geopolítica.

En la vorágine coyuntural es difícil separar lo objetivo de lo subjetivo, pero admitiendo que los movimientos sociales en Egipto, Libia, Túnez, Marruecos y otros países musulmanes provengan de las entrañas del pueblo, los Estados nacionales deberían “poner sus barbas a remojar” y a trabajar no solamente en mecanismos de preservación del establishment, sino pensar en la eficacia para materializar bienestar económico, social y político. De no hacerlo así, la sociedad rebasaría sus controles.

3.- A más de cuarenta años de haberse dado movimientos de trabajadores, profesionistas y estudiantes en México no hay castigos a los responsables de muertes, desapariciones y torturas. Las respuestas del Estado se convirtieron en reformas constitucionales, democratización de instancias sociales y políticas, así como modelos de crecimiento económico de alcances restringidos, pero no más. Antes se le echaba la culpa a los regímenes autoritarios del PRI, pero ahora no hay justificación para dejar las cosas como están, así sin más.

Si la guerra contra el crimen organizado, recuperación económica, creación de empleos, bajas de gravámenes hacendarios fueron asumidas públicamente como compromisos del presidente Felipe Calderón y colaboradores ¿Por qué no enjuiciarlos -sin pasiones insanas, pero sí con determinación republicana- por el atroz incumplimiento de sus promesas y programas gubernamentales anunciados en foros públicos, planes de desarrollo, iniciativas y decretos?

Colofón.

¿A quiénes acusarán las madres, hermanos, esposas e hijos por la muerte de familiares y amistades? ¿Quiénes son los responsables de la miseria y muerte por hambre, enfermedad o inanición de cientos de miles de niños, jóvenes y adultos del campo y las ciudades? La respuesta de muchos funcionarios es que estos son daños colaterales por el enfrentamiento del Estado contra los malvados delincuentes y por la crisis globalizada. Muy a gusto reparten culpabilidades y se quitan sentimientos encontrados, pero no explican cómo los mexicanos mueren diariamente sin saber por qué una bala se introdujo en su cabeza; por qué una bomba destrozó su escuela o casa; por qué de repente sus seres queridos perdieron trabajo y los bancos les quitaron propiedades y, por qué se gastan los dineros de la sociedad en armas y equipos, publicidad, actos protocolarios, sueldos elevados de militares, policías, empleados gubernamentales, jueces y legisladores.

Si los mexicanos del siglo XX no determinamos procesar a políticos y gobernantes ojalá que en el siglo XXI se presione lo bastante fuerte para que no haya más impunidades. No es válido que mientras existe una sumatoria catastrófica de asesinatos, pobreza extrema, enfermedades al límite y una crisis moral y espiritual como nunca antes sentida, Vicente Fox y el actual presidente Felipe Calderón, autodenominados estadistas del cambio, se regodeen en foros internacionales afirmando que “México vive más o menos bien, pese a la crisis prevaleciente”. Y estos son los nombres de las cabezas más visibles de la Hidra, porque abajo, líderes, políticos y gobernantes también tienen su parte importante de adeudo.

¿Se van a ir Calderón Hinojosa, oficiales y jefes militares, procuradores, secretarios de seguridad, gobernadores, presidentes municipales, diputados, senadores y magistrados sin juicios por irresponsabilidades cometidas? Los muertos; los déficits; el temor, incredulidad y desconfianza social; la violencia, la miseria y las riquezas inexplicables ahí están, no son inventos ni elucubraciones, sino hechos contundentes.

Ojalá que cuando surjan las convocatorias para reunirnos en plazas públicas y se exija el enjuiciamiento de los “malos mexicanos” no se acuse a los participantes de delincuentes pagados por el narco, de guerrilleros o traidores a la patria, sino que sean tratados con la misma benevolencia que los medios nacionales e internacionales, analistas y la llamada clase política tratan a las masas aglutinadas en Egipto, Libia y otras partes del mundo. B.H.G. Ω

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domingo, 11 de julio de 2010

MEDIOCRACIA Y OPINIÓN PÚBLICA


CONFERENCIA
OPINIÓN PÚBLICA Y MEDIOCRACIA
Por Baltasar Hernández Gómez
[Impartida el lunes 5 de julio de 2010 en la Unidad Académica de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Guerrero].


EN EL INCONSCIENTE COLECTIVO POSMODERNO HA QUEDADO ESTABLECIDO COMO DOGMA QUE VOX POPULLI, VOX DEI, ES DECIR, QUE LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS Y POR TANTO LOS SISTEMAS DE GOBIERNO TIENEN QUE CAMINAR POR EL SENDERO DEMOCRATIZANTE PARA SUPUESTAMENTE SATISFACER O READECUAR LA OPINIÓN CIUDADANA, EVITANDO DE ESTA MANERA CONTROVERSIAS Y LUCHAS SOCIALES QUE PONGAN EN PELIGRO LOS EQUILIBRIOS POLÍTICOS Y ECONOMICOS.

SIN EMBARGO, ESTA PREMISA ES UN SILOGISMO, PUES LA OPINIÓN PÚBLICA (O.P.) ES UNA CUESTIÓN TAN INTANGIBLE Y ETÉREA QUE NI SIQUIERA PUEDE DEFINIRSE Y MUCHO MENOS SOSTENERSE, EN VIRTUD DE QUE LA O.P. REPRESENTA LA PUNTA DE LANZA PARA QUE LOS ESTADOS NACIONALES, LA CLASE DOMINANTE Y AHORA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN MASIVOS TENGAN EL CONTROL DE LAS PERCEPCIONES, PENSAMIENTOS Y CONDUCTAS DE LOS CIUDADANOS.

SI LA SOCIEDAD, EL ESTADO Y SU GOBIERNO, ASÍ COMO LOS GRUPOS DOMINANTES EN EL PLANO CULTURAL, ECONÓMICO Y POLÍTICO TUVIERAN PARIDAD DE FUERZAS PARA COMPONER LOS DESAJUSTES, SERÍA ENTONCES ACEPTABLE QUE LA O.P. SIRVIERA PARA APOYAR LAS DECISIONES INSTITUCIONALES Y ASÍ SE REFORMULASEN LAS ESTRATEGIAS Y ACCIONES QUE ESTUVIERAN CADUCAS, EN DESUSO O FUERAN CONTRARIAS A SUS SOCIEDADES. PERO NO, LA O.P. HA SERVIDO PARA QUE LA CIUDADANÍA CREA Y ASUMA COMO UNIVERSALMENTE VÁLIDO LO QUE DICEN LOS PORTAVOCES DEL PODER, SEAN ESTOS ARTISTAS, INTELECTUALES, POLÍTICOS, GOBERNANTES, COMUNICADORES, DEPORTISTAS Y HASTA EL ENTRENADOR DE LA SELECCION DE FÚTBOL CUANDO ENUNCIA, EN UN SPOT COMERCIAL, QUE ES TIEMPO DE TERMINAR CON LA ERA DEL SÍ SE PUEDE Y PASAR AL YA SE PUDO.

¡MENTIRA VIL! LA O.P. FUNCIONA COMO EL MECANISMO DE CONTROL IDEOLÓGICO QUE MOLDEA PRIMERO LOS PARADIGMAS EN QUE LOS SUJETOS SOCIALES CONCEPTUALIZAN SUS REALIDADES, PARA DESPUÉS MODIFICAR LOS COMPORTAMIENTOS CONCRETO QUE SE EFECTÚAN EN EL HOGAR, TRABAJO, ELECCIONES, ESCUELA, IGLESIA, REUNIONES FAMILIARES, ETC.

CUANDO SE PLANIFICAN FESTEJOS DE FECHAS PATRIAS Y BICENTENARIOS, PUES LAS MAYORÍAS SON TELEDIRIGIDAS A CONSUMIR MÚSICA, DOCUMENTALES, ENTREVISTAS, BANDERAS Y LIBROS, PARA LUEGO REUNIRSE A DISCUTIR SOBRE LA NACIÓN, PERO EN LA MÁS COMPLETA ABSTRACCIÓN E IRREALIDAD. CUANDO SURGE LA META MERCANTIL DEL FÚTBOL Y ES CONVERTIDA EN UNA CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE PARA MÉXICO O CUALQUIER PAÍS DEL ORBE, LUEGO ENTONCES LA MASA ES VISIBLEMENTE CONVERTIDA EN EL JUGADOR NÚMERO 12 ó 110 MILLONES, PARA LUEGO DISPONERSE A SER CONSUMIDORES COMPULSIVOS DE COMIDA, BEBIDA, BOTANAS, PLAYERAS, GORRAS, BANDEROLAS, MATRACAS, SANDWICHES, COCA-COLA, TELÉFONOS CELULARES Y VUVUZELAS.

ES TAL EL PROCESO DE ENAJENACIÓN QUE INCLUSO DECENAS DE MILES DE COMPATRIOTAS PONEN A LA VENTA ENSERES DOMÉSTICOS, ALHAJAS, AUTOMÓVILES O CASAS PARA ESTAR EN VIVO Y EN DIRECTO EN SUDÁFRICA. POR LO MISMO NO DEBE DE CAUSAR EXTRAÑEZA QUE MÁS DE 20 MIL MEXICANOS ATIBORRARON LOS ESTADIOS AFRICANOS DURANTE LAS PRIMERAS TRES SEMANAS DEL MUNDIAL 2010.

ASÍ DE INMATERIAL Y FALSEADA RESULTA LA O.P., YA QUE LOS CIUDADANOS PROMEDIO SON INVADIDOS POR LA FUERZA DESCOMUNAL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, QUE HAN CONVERTIDO A LA MASA Y A LOS INDIVIDUOS QUE LA COMPONEN EN MIEMBROS NO DE UNA DEMOCRACIA, SINO DE UNA MEDIOCRACIA. EL PODERÍO DEL ESTADO, APOYADO POR LA CLASE DOMINANTE Y LOS POSEEDORES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION, ENTRE ELLOS LOS MAS IMPORTANTES LA TELEVISION, RADIO E INTERNET ES DESCOMUNAL Y PENETRA CON EFECTIVIDAD EN EL MODO DE VIDA CAPITALISTA Y EN CADA UNO DE LOS RINCONES DONDE REALIZAN SUS ACTIVIDADES LOS HOMO SAPIENS ULTRAMODERNOS.

LAS PERSONAS IMPORTAN EN TANTO OTORGUEN LA NOTA ROJA, EL LLANTO INCONSOLABLE POR UN FAMILIAR ASESINADO, POR LA CARENCIA DE SERVICIOS, TENIENDO ENTRE OTRAS MUCHAS ARISTAS, SER EL FOCO DE ATENCIÓN PARA CRITICAR A UN GOBERNANTE OPOSITOR, ADMINISTRACIÓN MOLESTO, HERMANOS INCÓMODOS, O BIEN PARA REFORZAR AL PARTIDO O POLÍTICO EN EL PODER. LA O.P. INTERESA SI OFRECE ESPECTACULARIDAD Y UN CÚMULO DE BENEFICIOS ECONOMICOS Y POLITICOS A QUIENES PRODUCEN Y TRANSMITEN LAS NOTICIAS, COMENTARIOS Y PROGRAMAS PARA ALCANZAR NIVELES DE IMPACTO POSITIVO O NEGATIVO (SEGÚN SEA EL CASO) EN LA PSIQUE DE LOS ESPECTADORES.

LOS INFANTES DE LA GUARDERÍA ABC EN HERMOSILLO, SONORA, LOS ASESINATOS DE CANDIDATOS EN TAMAULIPAS, OAXACA, HIDALGO, GUERRERO, LAS FALLAS EN LOS SERVICIOS PUÚBLICOS, LA VIOLENCIA GENERALIZADA, EL ALZA DE PRECIOS, EL DESEMPLEO Y TODOS LOS ESTRAGOS SOCIALES QUE NOS AQUEJAN IMPORTAN -SÍ SÓLO SÍ- VENDEN O PRODUCEN MORBO EN LA GENTE Y SE ALCANCEN VENTAS INCREÍBLES DE PRODUCTOS O SERVICIOS, CUANDO SE EXHIBE LA NOTA SOBRE EL CASO DEL “MOMENTO”. EL ÉXITO RADICA EN TENER CAPTURADA A LAS AUDIENCIAS O COMO DICEN LOS ESTADOUNIDENSES: LO PRIMORDIAL ES TENER ACAPARADO EL RATING.

A LA MASA YA NO LE INTERESAN LOS PRINCIPIOS, VALORES, PLATAFORMAS POLÍTICAS, PROMESAS DE MEJORA, YA QUE LA IMAGEN, LA PALABRA BIEN DICHA, EL VESTUARIO, MAQUILLAJE, CANCIONES DE FONDO Y PROPAGANDA DE TODOS COLORES Y TESITURAS VALEN MÁS. LOS INDIVIDUOS SOCIALES HAN SIDO ARRINCONADOS EN EL MUNDO DE LO PURAMENTE VISUAL, COMO ESTABLECIÓ GIOVANNI SARTORI EN SU LIBRO HOMO VIDENS, EXPLICANDO QUE LAS MUJERES Y HOMBRES DE LA MODERNIDAD ESTÁN SIENDO SOMETIDOS A DETENER LA POSIBILIDAD DE ALCANZAR GRADOS DE PENSAMIENTO, ANÁLISIS Y CRÍTICA, PARA PASAR AL IMPERIO DEL COLOR, TRAZO, MÚSICA Y FLASHES VISUALES SIN TON NI SON.

HOY EN DÍA EL GOBIERNO, LAS ELECCIONES, CANDIDATOS, LEGISLADORES, EMPRESAS PÚBLICAS Y PRIVADAS USAN HASTA EL HARTAZGO LA CAPACIDAD AGLUTINADORA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN PARA IMPONER MODAS, ESTILOS DE VIDA Y PENSAMIENTOS, CON EL OBJETIVO DE UNIFORMAR LAS CONSCIENCIAS DE LA MASA. ES POR ESTO QUE LOS DETENTADORES DEL PODER POLÍTICO Y ECONÓMICO CONSTITUYERON UN SISTEMA POLÍTICO PARTIDISTA, QUE BIEN PODRÍA DENOMINARSE COMO UNA MEDIOCRACIA, ES DECIR, LA AUTORIDAD DE LOS MEDIOS COMANDADOS POR LOS PODERES POLÍTICOS, ECONÓMICOS Y METACONSTITUCIONALES. SI LOS SUCESOS QUE PASAN EN LA REALIDAD NO SE VEN O NO SE ESCUCHAN EN LOS MEDIOS SIMPLE Y SENCILLAMENTE NO EXISTEN. LUEGO ENTONCES ALGO PUEDE SER MAGNÍFICO EN UNA HORA, PARA PASAR A SER NEFASTO Y DESASTROSO A LA SIGUIENTE. ESTO MISMO OCURRIÓ EN EL CASO DE LA NIÑA PAULETTE GEBARA, DONDE PRIMERO LA MADRE FUE LA BRUJA ASESINA, PARA LUEGO SER CONVERTIDA EN VÍCTIMA DE LAS INCOMPETENCIAS DE LA PGJ DEL ESTADO DE MEXICO.

DE HÉROES A VILLANOS Y VICEVERSA, ASÍ CONSTRUYEN ESTEREOTIPOS LOS QUE TIENEN EL PODER DE MANIPULAR LOS ESCENARIOS QUE VIVEN TODOS LOS DÍAS LOS CIUDADANOS DE CARNE Y HUESO, QUIENES VEN CAMBIAR PROTAGONISTAS Y TRAMAS EN UN LABERINTO QUE MUCHAS VECES NO ALCANZAN A ENTENDER, PERO QUE LOS TIENE MANIATADOS POR EL JUEGO AUDIOVISUAL DE LA INDUSTRIA DEL ENTRETENIMIENTO.

EN LA MODERNIDAD TODO PARECIERA SER DE PAPEL, VOLÁTIL Y PASAJERO, TODA VEZ QUE EL AMBIENTE SOCIAL AMANECE CON UN PARTIDO DEL CAMBIO, PARA DESPUÉS DE 2 ADMINISTRACIONES FEDERALES PARA LUEGO SER CONSIDERADO PARTIDO DE LOS MILLONARIOS CORRUPTOS E INEFICACES. HOY EL CIELO AZUL SE ESTÁ VOLVIENDO TRICOLOR (DE ACUERDO A LO QUE HACEN SUPONER A LA GENTE, POR MEDIO DE ENCUESTAS Y ANÁLISIS DE SUPUESTOS INTELECTUALES Y PERIODISTAS, QUE ASEGURAN QUE LOS MEXICANOS YA ESTÁN HARTOS DE LOS ESTILOS FOXISTA Y CALDERONISTA).

LO QUE UNO COMPRA......LO QUE UNO VISTE......LO QUE UNO ESCUCHA........LO QUE UNO COME.....LO QUE UNO PIENSA.......LO QUE UNO VOTA..... Y.......LO QUE UNO SIENTE POR LOS OTROS....... ES CONDUCIDO DESDE LOS CENTROS DE PODER POLÍTICO, ECONÓMICO Y COMUNICACIóN, PORQUE NADA SE GENERA DE LA NADA O NADA MÁS PORQUE SÍ.

MUCHAS GRACIAS………B.H.G.

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martes, 21 de abril de 2009

VOTAR O NO VOTAR


¿VOTAR O NO VOTAR?: la disyuntiva política en México 2009.
Por Baltasar Hernández Gómez

En el transcurso del primer decenio del Siglo XXI los ciudadanos de los países democráticos, sobre todo en América Latina, viven el desencanto de procesos electorales que han querido pasar como el pináculo del quehacer social moderno. El paradigma “las sociedades tienen los gobiernos que eligen o merecen” se ha esfumado en la incoherencia de los hechos, ya que los individuos en edad de votar han experimentado -en carne y hueso- actos de corrupción, enriquecimiento ilícito, autoritarismo, monopolización económica y cultural, entre otros elementos, que terminaron por corroer la confianza. Clara estrategia del Estado para inmovilizar y que las cosas continúen en rangos mínimos de votación.

No obstante el elevado presupuesto asignado a las instituciones “ciudadanizadas” encargadas de los procesos electorales en México , para propagar la idea de que la democracia representativa es el único modo de vida societal, la ciudadanía está dándose cuenta que ésta es una falacia y un mecanismo de control. Hay un desenmascaramiento de lo inoperante que resultan los procesos electorales, lo cual se refleja en la crítica abierta hacia funcionarios, partidos, legisladores, gobernantes y todo aquello que tenga un tufo a representatividad. Más aún, la decepción se cristaliza simple y llanamente en abstención, que es -parafraseando términos administrativos en boga- ineficacia para conservar legitimidad.

Este panorama resulta apabullante y bastante característico de un modelo a punto de caer en crisis, lo que se proyecta en las cifras de la elección federal en 2006 para presidente de la República: de la lista nominal de 71.3 millones inscritos en el padrón del Instituto Federal Electoral (I.F.E.) dejaron de votar 29.6 millones, lo que representó una abstención de 41.5%, porcentaje que debe encender los focos de alarma del sistema político mexicano. Esta tendencia de “no participación” ha venido incrementándose, toda vez que en el año 2000, a pesar de la ola levantada contra sexenios de sumisión a lo que denominó Vargas Llosa como “la dictadura imperfecta en México”, que fue capitalizada en la campaña de Vicente Fox Quesada, el Abstencionismo se situó en 36%. Hay casos más graves de abstencionismo, como los que ocurren en entidades federativas como Chiapas y Guerrero, donde los rangos van del 51hasta el 59%. ¿Dónde está la validación democrática y dónde se encuentra la legitimidad de la política?

Cuando se trata de explicar esta propensión sale a la superficie el dedo flamígero de la culpabilidad: desde la opinión que todo se debe a la permanencia por más de 70 años del P.R.I. como partido hegemónico, los estragos del corporativismo, cuotas de poder, corrupción, pobreza, nepotismo, hasta el estilo personal de Fox y compañía. En este ir y venir de culpas, las expiaciones analíticas tratan de encontrar justificaciones a lo injustificable, pues la abstención no tiene su punto de partida en los efectos, sino en su origen: la esencia misma del subsistema electoral que trata de legitimar -a toda costa- al Estado mexicano, en concordancia con los patrones globalizados y por encima de las clases sociales.

No son los ciudadanos los que han originado la abstención, sino el subsistema electoral que a lo largo de años de impericia casi extingue las expectativas sociales para conformar una dinámica democrática participativa y un desarrollo armónico. Desde antes, durante y después de las jornadas electorales, los sujetos sociales son bombardeados con mensajes propagandísticos de que si no participan están haciendo un mal a la nación y luego entonces no es permitido quejarse de los resultados. Es más o menos como decir “No hay más salida que votar por las opciones que se presentan, a fin de que se siga teniendo una sociedad democrática al estilo que han vivido los padres de tus padres y que debe perpetuarse –por supuesto con algunos cambios- para las futuras generaciones”

A mi juicio el abstencionismo es resultado de factores múltiples, que no son atribuibles a la ciudadanía solamente, sino al esquema partidista que pone a la lucha política en el campo de la concertación, de la cuota administrativa en los tres niveles de gobiernos, de la aprobación de iniciativas legislativas que favorecen intereses económicos y de la enorme brecha entre gobernantes y gobernados. La abstención es corolario de una decisión contestataria por parte de los ciudadanos contra la desatención de sus necesidades. Cada vez más la sociedad cree menos en candidatos, partidos y las instituciones gubernamentales. No es fortuito que en los sondeos de los principales medios de comunicación y agencias especializadas, los mexicanos otorguen calificaciones reprobatorias o demasiado bajas a organismos que, en el pasado reciente, contaban con altísimos rangos de confianza, tal es el caso del I.F.E. y las Fuerzas Armadas.

La práctica abstencionista ha sido metamorfoseada por el Estado mexicano y su clase dominante como el enemigo a vencer, el monstruo que roba la voluntad de millones de ciudadanos. Como ya mencioné, hay un ataque al resultado obtenido por este modelo político de legitimación, pues las contradicciones sociales han descubierto infinidad de mentiras democratizantes, que luego fueron reconvertidas en procedimientos verticales para la elección de representantes . Contra el abstencionismo se enfilan las baterías de combate de los organismos estatales, sin tocar el fondo del asunto, que es: construir una verdadera democracia en la escuela, el trabajo, la familia y en los demás ámbitos de la actividad humana.

En medio de contiendas repletas de slogans, música, colores, palabras e imágenes relampagueantes, los ciudadanos alcanzan a divisar lo superficial de los partidos y sus candidatos. Se trata de tenerlos limitados a apreciar lo dado, como catarsis sin posibilidad de acción. El ciudadano convertido en homo videns está circundado a ver, oír, callar y a votar el día que le indica el organismo electoral. En esta dinámica se trata de moldear una nueva nacionalidad: mexicanos al grito de guerra, obedientes de los dictados del patriotismo globalizador.

Obviamente, la latente insatisfacción se vuelve abstención, debido a que existe una sensación de estafa, porque la ciudadanía ha sido víctima de un sinfín de “tomaduras de pelo” por tanto incumplimiento y programas sociales y promesas inconclusas de partidos y gobernantes. Para cientos de miles de personas los partidos, candidatos, legisladores y funcionarios ya no son los virtuosos servidores de la nación, sino hombres y mujeres que persiguen la reelección disfrazada, la perpetuidad para conservar sus cotos de poder, descubriéndolos como infames acaparadores de la voluntad social.

El precio que tiene que pagar el Estado y su régimen es elevado, dejando visible la insolvencia para operar una estructura democrática que satisfaga los intereses de la colectividad y que aliente la actuación de los ciudadanos. Por el contrario, la abstención y la no canalización de demandas sociales representan un peligro para la continuidad de los intereses económicos y políticos de la clase dominante, y esta apreciación es ya un reclamo del sector empresarial local y externo hacia las instituciones que resguardan el establishment. Durante el sexenio foxista y en los casi 3 años del mandato de Felipe Calderón Hinojosa la transición no se ha materializado por ningún lado. Sólo se aprecian cambios dérmicos, pero no de contenido, lo que hace suponer más de lo mismo con diferentes formatos comunicacionales.

Los tres partidos grandes (PAN, PRI y PRD) aunque están preocupados por el abstencionismo, dejan las facturas políticas al Estado y los gobiernos en turno, pues mientras haya una minúscula legitimidad tendrán garantizada su permanencia. A ellos no les interesa convencer a la sociedad, pues si lo quisieran, estarían padeciendo un efecto negativo: crecimiento de desprestigio, carencia de sustento físico y la falta de operatividad para responder a las inquietudes, quejas y propuestas de sus simpatizantes y militantes. Optan por cargar con el estigma de ser participantes en un subsistema electoral catalogado como ineficiente, pero que tratan de justificar como perfectible (¿¿??) y así seguir dosificando las cuotas de poder que les aumente capitales y posicionamiento.

Es desastroso que se haya perdido la capacidad de asombro y contemplar como algo “natural” o no demasiado malo, que las cúpulas partidistas sean las concentradoras de los pocos espacios sociales sin copar por la estructura estatal, para hacer una política diferente. ¿Hemos analizado a fondo las incoherencias políticas que rayan en la comedia? Para muestra unos botones: unas veces el PRI se alía con el PT y otras no, para luego adherir al Partido Verde en sus alianzas electorales municipales, estatales y nacionales. El PRD se alía con Convergencia y en otras con PT. Algunas veces se sienten independientes y seguros para luchar por el voto, pero otras requieren de ayuda.

Pareciera que día a día y en forma acumulada, los ciudadanos contemplan un híbrido mitad teatro, mitad ring de lucha libre, donde los protagonistas cambian -a diestra y siniestra- sus roles y máscaras. Unas veces son héroes, otras villanos. En unas apariciones son rudos y en otras técnicos. Durante acaloradas sesiones legislativas son defensores de la soberanía y en otras otorgan su consentimiento para la desregulación energética y la entrada sin cortapisas del TLC y las decenas de reformas para el acoplamiento de nuestra economía periférica y subdesarrollada a los requerimientos neoliberales. Muchos atacan ferozmente la legalidad de las votaciones federales, pero no dejan la curul de diputado o senador.

Mientras tanto, la llamada “chiquillería”, es decir, los partidos pequeños, funcionan como satélites o pesos adicionales en la balanza política, cuando así lo requiere uno de los partidos grandes, o bien, el gobierno en funciones. Unos van y otros se exterminan, tratando siempre de presentar un espectáculo alegórico en el carnaval donde lo importante es derrochar los recursos aprobados para las elecciones.

Si el estado actual de cosas permaneciera igual para las elecciones de julio 2009 y posteriores, el subsistema electoral empezaría a sufrir de colapsos en diferentes partes de su andamiaje, dando pie a una serie de prospecciones políticas donde podría prevalecer el autoritarismo (político-partidista, legal, formativo y hasta de fuerza). A continuación incluyo los escenarios que a mi consideración pueden darse:

Seguir votando.- Las elecciones seguirían siendo el crisol de los ciudadanos crédulos de que su voto es sinónimo de bienaventuranza política, captando un porcentaje suficiente para sostener la legitimidad requerida por el modelo democrático representativo. Los votantes son remasterizados como los afianzadores del status quo y de los planes del Estado y sus intereses de clase, para determinar una República acorde con las exigencias domésticas, regionales y globales.

Seguir votando no destierra lo “malo”, sólo reacomoda errores para devolverlos al circuito de preservación del sistema como nuevas versiones de autorregulación. En otras palabras: los mismos destinatarios reajustan y dan fuerza a la legitimación que persigue el proceso electoral, repitiendo en espiral el atributo de representación-suplantación que postulan las instituciones del Estado y los partidos políticos.

La permanencia del voto avala la estructura de dominación y se eterniza la partidocracia. Para los hacedores de poder es mejor seguir sosteniendo un subsistema electoral que tenga el 50% más uno de sufragios ciudadanos, que enfrentar movimientos organizados que desconozcan y rebasen a los procesos institucionales.

No votar.- La no participación refleja -por lo menos- un grado de concientización política, porque abstenerse de depositar el voto implica un procesamiento cognitivo de alternativas. Si un gran número de ciudadanos decidieran no votar estarían indudablemente poniendo en jaque al subsistema electoral.

Sin embargo hay de abstenciones a abstenciones: a) Cuando un ciudadano no vota por convicción, implica la premeditación de no asistir a las urnas, lo cual involucra un debate previo con otros ciudadanos (familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.) para explicar su decisión, lo cual produciría o ser segregado, o bien, seguido; b) Cuando un individuo se abstiene de votar por negligencia o por estar inseguro del proceso, no constituye sólo eso, sino que el Estado, su aparato gubernamental y otras organizaciones civiles afines se vieron imposibilitadas para convencerlo; c) Cuando hay abstención derivada por experiencias negativas producidas por los organizadores, se descubre la inoperancia en ejecutar la difusión, capacitación, la operación de los recursos materiales, técnicos, financieros y humanos, conteo de sufragios, captura y comunicación del proceso, y d) Cuando no se vota por el desencanto o defraudación de la oferta política de los partidos o por el pésimo desempeño en la administración pública o actividad legislativa de sus anteriores representantes.

Abrir otros cauces de participación.- Los ciudadanos evidentemente optan por la abstención consciente. No votan porque tienen la seguridad que el subsistema electoral no es la opción para llegar a un estadio democrático y entonces prefieren rescatar o construir vías de participación horizontal, que no solamente sean contestatarias o demandantes, sino que prohíjen nuevas formas de actuación y lucha para conseguir lo que les ha sido negado.

Esto supone lo siguiente: 1) Crecimiento de organismos civiles que pongan en movimiento pensamientos y acciones para exigir directamente a políticos, partidos e instituciones gubernamentales; 2) La puesta en marcha de un nuevo tipo de proceso electoral, más directo, que atraiga la atención y el interés participativo de las masas ciudadanas, a través de normas claras y precisas en formatos, tales como asamblea, foros, votación directa o abierta, etc. 3) Reaparición de grupos clandestinos que siempre han sostenido que las armas son el único medio de quitarle el poder al Estado, y 4) La puesta en escena de controles coercitivos, dando lugar a procedimientos autoritarios puestos en marcha por sectores reaccionarios, o bien, provenientes de las fuerzas armadas, policías e incluso del exterior. B.H.G.

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