ANÁLISIS POLÍTICO Y SOCIAL, MANEJO DE CRISIS, MARKETING, COMUNICACIÓN Y ALTA DIRECCIÓN

Este es un espacio para conceptualizar, analizar, efectuar crítica y proponer estudios sobre política aplicada, marketing, comunicación, educación, métodos aplicados, alta dirección y proyectos sustentables. Contacto:baltasarhernandezgomez1@hotmail.com, baltasarhg@gmail.com

lunes, 23 de abril de 2012

LA DEMOCRACIA SECUESTRADA EN MÉXICO


LA DEMOCRACIA SECUESTRADA EN MÉXICO.
Las falacias procedimentales en la fiscalización de recursos electorales
Por Baltasar Hernández Gómez.


El colmo de colmos. Si de por sí la articulación del sistema político mexicano ha sido ampliamente cuestionado por su constitución autoritaria, procedimental y parcializada, en virtud de la preponderancia partidocrática que impone tránsitos a estadios de equilibrio total sin pasar por dinámicas sociales de cambio estructural y funcional; ahora se está tocando fondo al conocer que la fiscalización electoral da entrada a la utilización de recursos financieros sin restricciones eficaces in situ.
No obstante que la letra normativa establece que ningún partido puede gastar las prerrogativas financieras fuera del marco consensuado por todos los actores de la trama política y menos aún que inserten recursos de procedencia privada o pública externa al proceso mismo, el consejero Lorenzo Córdova Vianello puso al descubierto, palabras más, palabras menos, que la fiscalización del IFE es un candado abierto, pues si los organismos políticos hicieran uso indebido del patrimonio nacional etiquetado como apoyo al ensanchamiento democrático, aceptando recursos no autorizados provenientes de corporativos o particulares, los gastos de campaña en 2012 podrán evaluarse y sancionarse, en su caso, un año después de la jornada del domingo 1 de julio, es decir, hasta 2013.

Si se llegaran a detectar extralimitaciones en los topes o la cabida de aportaciones “ilegítimas” no habría nada qué hacer, pues la reglamentación en la materia no prevé la destitución de ningún cargo de elección popular por dicha razón. Habría consecuencias jurídicas que implican desde amonestaciones públicas hasta sanciones económicas y la pérdida del registro, pero no efectos directos para la elección ni los representantes populares “elegidos”. Esto y nada es lo mismo, decía mi tío Toño.

Las multicitadas reformas políticas no son el punto final para que existan en la praxis leyes electorales que fortalezcan e incrementen la cultura política y la democracia sustantiva en México, pues la llave de acceso al universo de participación societal la tiene en sus manos el Estado, partidos políticos y los organismos electorales a nivel federal y estatal que están conformados por personajes propuestos por la clase política hegemónica®. La apuesta de los detentadores del poder real gira en el eje de conservación del monopolio y la dominación de la actividad política, creando y modificando normas que en apariencia amplían el espectro democrático, pero que en la práctica únicamente representan vehículos de control administrativo, como parte del circo al que está acostumbrado a observar la sociedad mexicana.

Que la fiscalización de los recursos financieros sea promovida como un “avance sustancial” no connota que en verdad sea un mecanismo para supervisar, evaluar y sancionar desvíos presupuestales de partidos y candidatos. En el caso específico de la fiscalización de gastos de campaña 2012, el procedimiento consiste solamente en recopilar y revisar cúmulos de datos y quejas sobre los que ocurre en el ámbito político-electoral, para luego, “a toro pasado”, revisar y amonestar, si ese fuera la cuestión. ¿Qué pasaría si queda demostrado el abuso de prerrogativas y la inclusión de recursos financieros, materiales, técnicos y humanos de dudosa o renombrada procedencia? Nada, pues sería hasta el 2013 cuando los inculpados ya estarían ocupando los cargos de elección popular, gozando de fuero, que es casi una patente de Corzo.

Los partidos y sus candidatos no tienen trabas, sino por el contrario, incentivos, toda vez que a pesar de que se descubran rebases en los topes de gastos de campaña no puede anularse la elección. Hay llamadas de atención, multas y reconsideraciones, pero hasta ahí. En el pasado inmediato el grupo Amigos de Fox, por ejemplo, fue sancionado con 500 millones de pesos a los partidos que postularon a Vicente Fox Quesada, quien resultó presidente de la República (2000-2006). Éste fue investido y terminó su encargo. Lo mismo pasó con el actual Ejecutivo, Felipe Calderón Hinojosa, al conocerse sus vinculaciones en el proceso electoral por medios de promocionales audiovisuales e impresos, pero que solamente se llevó amonestaciones públicas………….como me repetía mi abuela Rosalina: “son como llamadas a misa, mi hijo. Por eso haz como que bajas la mirada y sigue andando”.

Ante este escenario cínico que consiente irregularidades electorales es necesario alejarse de los cantos de sirenas que nos repiten sin cesar que el horizonte de la democracia se acerca cada vez más y más, para retomar los caminos de exigencia social -en lo horizontal- y sin tener que pasar por filtros legislativos o condescendencias gubernamentales, lo cual permita detener la perversidad de partidos que, sabiendo del mal que cometen al rebasar gastos y dar acceso a dinero de particulares o empresas, no paran de repetir dicho procedimiento. No puede seguirse con el modelo de” haces mal y te aplico sanción administrativa”.

Hay que repensar que la reforma política tiene que contemplar sanción electoral y penal y no quedarse en lo meramente administrativo. Si una mujer u hombre es electo y toma posesión de su cargo público, pero se le descubre que lo hizo violando la legislación electoral, sobregirándose y con recursos ilícitos, debe ser separado del cargo y puesto a disposición de las autoridades judiciales.

Esto no es utopía, pues en países como Brasil son realidades comprobadas. El affair Fernando Collor de Melo, quien en 1992 tuvo que dejar la presidencia del país carioca (a casi tres años de tomar posesión) por habérsele comprobado actos de corrupción desde su campaña proselitista. Pero aquí, en la Nación vecina al coloso norteamericano no pasa nada aún. Pese a los acontecimientos de inactividad social prevaleciente, estoy convencido que las contradicciones existentes harán que pase algo en beneficio de las mayorías. Bueno, eso es lo que decimos los idealistas con los pies en la tierra. Sin embargo, el cambio trascendental implica una regeneración constitucional de fondo.

® Tanto en el IFE como en los organismos estatales encargados de recular la operación de los procesos electorales están integrados por juristas, académicos, políticos de carrera y especialistas en áreas de las ciencias sociales que supuestamente no tienen filiaciones con partidos o gobiernos en turno. Sin embargo, basta revisar la plana curricular de cada uno de ellos para descubrir un pasado muy cercano a los linderos del poder. La inclusión de los consejeros depende de los acuerdos entre partidos políticos, como sucedió con el nombramiento de Sergio García Ramírez, ex-titular de la PGR, hace apenas unos meses. B.H.G. baltasarhg@gmail.com baltasarhernandezgomez1@hotmail.com
www.baltasarhernandezgomez.blogspot.com

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jueves, 11 de agosto de 2011

POSICIONAMIENTO DE PRODUCTOS POLÍTICOS: razón y sensus.


EJES FUNDAMENTALES PARA LOGRAR POSICIONAMIENTO POLÍTICO.
Por Baltasar Hernández Gómez.
[Politólogo certificado, experto en marketing político e institucional, comunicólogo y escritor]


Uno de los ejes fundamentales del marketing político es el posicionamiento del producto político (candidato, partido, organización social, institución pública, sindicato, etc.) en un sitio privilegiado que sea visible y poderoso. Luego del estudio, diagnóstico del mercado político y la planificación de la estrategia, el posicionamiento puede lograrse a través de una campaña que use argumentos sustentados en la razón, pero sobre todo por medio de prácticas persuasivas. No se trata solamente de ganar adeptos a las causas políticas, sino de estabilizar la colocación del sujeto u organismo, a fin de que los apoyos consoliden la curva de participación, confianza y compromiso, o bien, abandono/repudio de posiciones opositoras.

Posicionar significa mover hacia arriba o hacia los lados (a favor de la causa propia), pero también hacia abajo (en el caso de los contrarios) los grados de aceptación consciente y emotiva de las personas, lo cual permite conseguir tres cosas:

1.- Que el público meta (sectores sociales a los que nos dirigimos primordialmente) reafirme su preferencia. Esto significa producir y reproducir adherentes y votos.

2.- Qué el público “neutro” termine por inclinarse a favor del producto político.

3.- Que los opositores suavicen sus posturas, o bien, que asuman simpatía por el producto político e incluso cambien a su cuadrante.

Las fortalezas del posicionamiento no están vinculadas a la acumulación de recursos puramente técnicos, humanos y financieros, sino al empleo efectivo y eficaz de elementos persuasivos, teniendo como base elementos emocionales, que puedan impactar los sentidos públicos (muchos autores denominan este proceso integral como “motor de la sensualidad difuminada en el corpus societal”). De tal manera que el posicionamiento está centrado en la imposición consensuada de los siguientes detonantes subliminales:

Lógica: “El sentido común y las evidencias comprueban que nuestro producto es el mejor”.

Culpabilidad: “Me lo deben….Pueden perder………….Si no lo hacen…….”

Afecto: “Si me aprecias y eres agradecido y buen ciudadano……”

Temor: “”De lo contrario no hay garantía de nada. No sabemos qué pasaría…..”

Autoridad: “Tengo derecho a…..Me lo he ganado con mis esfuerzo y mis hechos…..”

Poder: “Tengo las posibilidades reales de hacer, de cumplir, de hacer crecer……”

Promesas: “Hoy por mí, mañana por ti…….Yo sí cumpliré….”

Amenazas: “No se lamenten de lo mal que pueda pasar….Sin mí no hay desarrollo ni seguridad…”

Esperanza: “Estaremos mejor mañana…..Conmigo viene lo bueno….”

En los mensajes políticos tienen que introducirse elementos lógicos (tangibles) y emocionales (intangibles) que amalgamen un posicionamiento objetivo-subjetivo en los votantes sólidos, potenciales y contrarios. En este sentido, los argumentos lógicos fortalecen la idea de la experiencia, conocimiento y trayectoria exitosa, que pueden medirse y exponerse a través de cifras, fotografías, videos, reconocimientos públicos y/o privados, así como en la aprobación de personas de diferentes estratos sociales.

Los argumentos emocionales forman parte del universo simbólico de la modernidad que van dirigidos a retrotraer el sistema cultural, familiar, educativo y hasta religioso de los diferentes auditorios. Dichas manifestaciones están focalizadas a promover el disparo de sentimientos en lugar de anteponer razonamientos puros. Las emociones consolidan el imaginario de la psique social y lo ubican en la predilección del producto político, para luego determinar la conducta de los simpatizantes. Esto permite que exista sumatoria continua de convencimiento.

No hay que olvidar que convencer es vencer y qué mejor cosa que alcanzar el posicionamiento del producto político con sentimientos estimulados por una campaña que magnifica el sensus humano hacia una causa sustentada también en lo fáctico-comprobable.

Cuando se toca la emoción se orilla a pensar y sentir en lo ”nuestro”, en patriotismo, en lo que es bueno y justo, en lo que es verdadero y duradero, en los que es solidario y compartido, en los que es liberador. Detrás de la persuasión emotiva hay una amalgama de filias y fobias [las primeras deben maximizarse y las segundas minimizarse] que pueden afianzar o desviar la atención hacia el producto político y los oponentes.

Luego entonces, la estrategia del posicionamiento debe ubicarse en el justo medio de mensajes objetivos/lógicos y persuasivos/emocionales, con el propósito de “redondear” los perfiles del producto político, definiéndolo por encima de los “otros”. En la práctica de campaña de marketing político-electoral o institucional, la estructura comunicacional de los mensajes están enfocadas en crear argumentos, promesas, amenazas, redefinición de decisiones y el aprovechamiento de las coyunturas para el mejoramiento.

Los lemas primarios y secundarios, logotipos, colores, trazos, discursos, giras de contacto y entrevistas deben dirigirse al público, de acuerdo a las situaciones económicas, culturales, académicas y sociales, a fin de que el producto político salga de la “vitrina de promoción” y se sitúe en el posicionamiento que se requiere para obtener mayorías. Todo esto sin caer en la saturación que acaba por alejar al mercado político de las metas preestablecidas.

Desde ahora y hasta el desarrollo formal de las campañas electorales de 2012 los partidos en México harán uso de esta técnica del marketing político, con el objetivo de impactar a los diferentes auditorios. El PRI propagará la nostalgia de tiempos institucionales, de la construcción y mantenimiento de causas sociales; del nuevo rostro organizacional y formas de hacer las tareas nacionales. Rostros, discursos y actividades populares serán común denominador para ganar votos en amplias audiencias de primera y hasta tercera incursión, o sea, jóvenes de entre 18 y 24 años de edad; de rechazo a las políticas panistas que han traído crisis, desempleo, pobreza, falta de oportunidades, deficientes servicios e inseguridad pública.

El PAN se opondrá a las prácticas clientelares del centro y la izquierda política, reforzará sus mensajes de estabilidad y cambio, de combate al crimen organizado, pero por encima de todo, de evitar a toda costa regresar a los regímenes autoritarios, mesiánicos y antidemocráticos. El partido en el gobierno renovará su estrategia de difundir información clasificada y negativa de gobernantes, líderes y legisladores de la oposición, así como aliados, a efecto de consolidar una plataforma “de corte ciudadano”, al estilo Fox o Calderón. Los elementos que va a utilizar connotan debilidad, más aún cuando un gran porcentaje de mexicanos han expresado rechazo a la ineficacia administrativa gubernamental. Pese a lo anterior, el discurso de rescate y lealtad del PAN es ahora el principal soporte de campaña, apoyado en la transmisión de imágenes y palabras que desvíen la crítica ciudadana, a fin de minimizar los ataques de un PRI que ha estado posicionándose a lo largo y ancho del país.

El PRD hará un ataque feroz contra el neoliberalismo panista que ha provocado mayor pobreza, corrupción y violencia, pero al mismo tiempo atacará al “enemigo tricolor”, inyectando en el imaginario colectivo la idea de que se caería en una situación de peligro si el PRI retornara al poder. La pugna no sólo será hacia afuera, sino principalmente al interior de sus órganos de decisión y organización. Morena, Convergencia (ahora Movimiento Ciudadano), partido del Trabajo harán lo propio posicionamiento, pues la candidatura de Andrés Manuel López Obrador cuenta todavía con un capital de seguidores en estados del Centro, Pacífico, Golfo y Sur-sureste de la República mexicana……..B.H.G. Ω

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martes, 12 de mayo de 2009

LA REINVENCIÓN DEL PODER EN MÉXICO: EL MITO DE DIONISIO


LA REINVENCIÓN DEL PODER EN MÉXICO: EL MITO DE DIONISIO
El “renacer” continuo de la política democrática
Por Baltasar Hernández Gómez

¿Por qué hacer un comparativo sobre la capacidad de reinvención política en México y el mito de Dionisio? Porque los mitos son manifestaciones culturales repletas de símbolos. Estas representaciones simbólicas son interpretaciones que interrelacionan paradigmas de pensamiento con los sucesos del mundo real. Los mitos son expresiones perdurables que sintetizan un ambiente social, tanto en el plano de lo concreto como de las significaciones (políticas, económicas, educativas, religiosas, etc.), que van más allá de los cambios históricos.

El mito
La primera versión de la gestación y nacimiento de Dionisio narra que Zeus, el jerarca del panteón helénico, enamora y fecunda a Sémele (hija del rey Cadmio). Sin embargo, la diosa Hera, esposa de Zeus, se percató de la infidelidad cuando la princesa estaba en su sexto mes de embarazo. Disfrazada de anciana se presentó con Sémele para informarle que el padre de su futuro bebé era en realidad Zeus y la convenció que le exigiera mostrarse en todo su esplendor.

En una aparición corpórea Zeus enfrentó el dilema de presentarse como dios de la luz y el rayo o perder el amor de Sémele, quien le estaba pidiendo descubrir su verdadera naturaleza. Zeus se negó a presentarse como dios, diciéndole que mejor solicitara otro deseo, pero ante la insistencia, finalmente accedió. Así pues, Zeus se convirtió en energía pura, una especie de fusión nuclear que carbonizó inmediatamente a la embarazada. En ese instante Zeus rescató el ADN del feto convertido en cenizas y lo plantó en lo más profundo de una herida que se abrió en el muslo, ayudado por Hermes. Tres meses después Dionisio nació.

La segunda versión cuenta que Zeus se involucró con Perséfone, diosa del inframundo griego, procreando a Dionisio. Al enterarse de este suceso Hera mandó a los Titanes a matar al recién nacido. Los obedientes dioses del Hades descuartizaron al niño, pero en ese momento apareció Zeus lanzando rayos y centellas, y los asesinos (posiblemente “patronos” de los actuales matanceros de rastros oficiales y clandestinos) huyeron cuando estaban a punto de comerse la totalidad de los miembros de Dionisio. El rey de los dioses del Olimpo recuperó el único órgano que quedaba de su hijo: el corazón, de manos de su madre Rea. Zeus procedió a trasplantarlo en el vientre de Sémele, a fin de que renaciera. De esta leyenda se concluye que Dionisio fuese llamado “el nacido dos veces” (1).

En ambas versiones se identifica lo siguiente: la interacción de lo divino con lo humano; las pasiones de dioses y humanos son idénticas, y que el concepto renacimiento es símbolo de lo infinito. Hera convirtió a Dionisio en desequilibrado mental, pero fue rescatado por su abuela Rea, quien lo curó y enseñó los ritos religiosos más ancestrales del universo y a cultivar la vid, para luego procesarla y producir vino.

Los elementos simbólicos de este mito, ocultos por la hermosa literatura de la historia son: Dionisio es dios inmortal, pero al mismo tiempo ser humano que renace; el vino esconde el rito de experiencias y conocimientos a través de estados alterados; Dionisio es un ser que invita al olvido de lo malo por medio de acciones de placer y lujuria, y es un dios que en contacto con los hombres llama al festejo de la vida y la muerte, en una celebración que hace olvidar pasiones, o bien, permutarlas según sea el caso (2).

El comparativo con la política en México
Para el año 2000 Zeus mexicano era la síntesis de los agentes más sensibles del sistema político para evitar cambios incontrolables. Hera fue la sumatoria de los grupos políticos más reaccionarios a cualquier intento por modificar la estructura de dominación. Sémele era la sociedad cautivada, pero reticente a las querencias del jerarca de los dioses. Rea, la intromisión “salvadora” de los partidos políticos e instituciones de poder en México, que le urgía la conservación del producto, para mantener estable a Zeus. Los Titanes representaban las fuerzas más oscuras de los aparatos ideológicos y represivos del Estado. Hermes, el doctor que tenía como función reformar los errores del sistema político.

Finalmente, Dionisio y el vino significaban la utopía del Estado y la sociedad para construir una estructura de desarrollo más justa, que pudiera brindar los satisfactores necesarios a la población. En la fiesta electoral, organizada por el los aparatos del Estado, el vino desinhibió a millones de ciudadanos para que exigieran el cambio (3).

Ante un panorama de desgaste, demandas y movimientos sociales, los sectores menos conservadores del establishment político (Zeus) volvieron sus ojos a la sociedad (Sémele) para que, de manera direccionada, constituyeran una realidad más democratizante, que impidiera cualquier tipo de disfuncionalidad crítica o insalvable. Sin embargo, los grupos más retrógradas (Hera) se empeñaron en afianzar su supremacía, apoyados solamente por la punta de la pirámide política y económica, en el entendido que la fuerza es el más eficaz instrumento para detener las insubordinaciones sociales.

En este escenario la partidocracia y los programas de las instituciones gubernamentales (Rea) fungieron como contenedores de las intenciones sociales por cambiar la esencia del sistema político, recreando las bondades de la paz, el orden y el desarrollo a largo plazo. Con ello, pudieron mantener la hegemonía de Zeus, formateando el crecimiento y carácter del producto procedente de un consenso para que el estado de cosas políticas no cambiara tanto como para perder dominación.

Las instituciones constitucionales y metaconstitucionales que tienen el uso exclusivo de la violencia (Titanes) estarían a las órdenes del grupo que requiriera su presencia o saliera triunfador, sin tomar en consideración que el producto reformado (Dionisio), mitad Estatal y mitad societal tiene el mismo rango que ellos y que de él proviene su base operativa y principios.

El sanador-renovador (Hermes) de las leyes y procedimientos democráticos que no funcionan adecuadamente en el ámbito político, social y económico supo que debía prestar sus servicios inmediatamente a Zeus, para evitar -a toda costa- que Hera consumara la destrucción de Dionisio, ya que en esto no sólo estaba en juego la existencia del recién nacido, sino la permanencia saludable del dios jerarca del Olimpo mexicano.

En lugar que la utopía social (tangiblemente visible en el vino creado por Dionisio) ofreciera la valentía para cambiar todos y cada uno de los efectos perjudiciales del sistema político y fuera repartido por organizaciones radicales que calentaran el ambiente hasta un punto de quiebra, se dispuso distribuirlo dosificadamente por medio de los procedimientos democráticos del I.F.E. y los aparatos ideológicos (comunicacionales, educativos-formativos, religiosos, infusión de temor al caos o el retorno a exactamente lo mismo).

En el 2000 Zeus y la sociedad de los mortales ya estaban cansados de serle fiel a Hera, que tenía gran poder de convocatoria con los otros dioses para cometer maldades, decidiendo explorar en las mismas entrañas de Sémele, para encontrar un enlace orgánico que les permitiera sentirse renovados. Los grupos más progresistas del Estado mexicano debieron reducir el avance de los más reaccionarios, que aducían que apretando más los controles establecidos no iban a suscitarse catástrofes; por medio de la renovación de estrategias y sus respectivas tácticas, para distensar el legado de verticalismo, que para ese entonces tenía 71 años de mostrarse como única opción política (4).
Esta renovación tomó cuerpo en la exigencia controlada de cambio, que fue introducida en el imaginario colectivo como transición (de un régimen opresor a uno abierto, es decir, un Dionisio resucitado de las cenizas de su cuerpo quemado por los rayos de Zeus). La imagen corporal del niño apareció en lo contrario a lo que se estaba acostumbrado: Fox-PAN-Marketing-Medios de Comunicación-Democracia-Cambio-No P.R.I.

Desde la gestación anunciada de Vicente Fox Quesada (a estas alturas ya dionisiciado) y el cambio, el partido gobernante se alió con Rea para que fuera el bisturí del legrado, y a punto de que todo cayera en el vacío y desequilibrio, apareció Hermes para recordar a todos los actores de este mito a la mexicana, que era mejor ayudar a trasplantarlo como nuevo producto en el muslo de Zeus o el vientre de Sémele, que sucumbir ante lo impredecible que resultaban las elecciones de julio del año 2000.

Aunque Hera y los Titanes estuvieron a un milímetro de que se abortara definitivamente a Dionisio, debido a la campaña negra contra Fox Quesada y el golpeteo a los grupos más abiertos a cambios manejables; Zeus, Sémele, Rea, Hermes y el vino lograron conjuntarse de tal forma que remasterizaron al feto: lo trajeron al mundo de la vida y lo prepararon para que hubiera fiesta en el país por más y más sexenios.

Dionisio sigue andando desde hace 9 años en el Olimpo y la tierra de los mortales, cambiando de vestimenta y fisonomía: empezó en la figura de Vicente Fox y su política mediática de campaña proselitista permanente y ahora toma cuerpo como el fortalecimiento a la investidura presidencial con Felipe Calderón, con un gobierno que ofrece un rostro de efectividad ante algunos problemas nacionales y con un PAN proactivamente agresivo contra la oposición tricolor y negro-amarelo. La fiesta de Dionisio sigue proporcionando vino (ahora adulterado en los alambiques del Estado) y sensualidad disfrazada de cambio y transición, que no terminan de aparecer por ningún lado. B.H.G.
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(1) Para muchos autores el mito de Dionisio se asemeja con la religión fundada después de la muerte de Jesús Cristo, ya que la piedra angular del cristianismo es la vida y resurrección del Mesías judío, que vivió para enseñar la “buena nueva” y murió para la salvación del mundo. En los primeros años de la cristiandad, sobre todo en territorios griegos, turcos y romanos, en centros de oración y tumbas había mosaicos con el rostro de Dionisio, acompañado de frases religiosas.

(2) Dionisio tuvo un doble carácter: dios y humano. Esta dualidad le proporcionó la posibilidad de entablar relaciones con las divinidades y con los hombres, sin embargo, con unos y con otros no acabó de conciliar su presencia. La ubicuidad, el rechazo a medias, su postura mitad masculina y mitad femenina, le dieron la idea de que la liberación sólo podría provenir del placer. El vino es un símbolo de realidad alterada, que brinda catarsis para no sucumbir ante los acontecimientos cotidianos.

(3) El vino cobró forma en los miles y miles de spots transmitidos por los mass media, que enaltecían los sentidos de millones de ciudadanos, que “borrachos” por el marketing político, pensaron que la única vía de escape era votar por el “cambio” propuesto por Vicente Fox y así negarle el acceso al poder nuevamente al PRI.

(4) De acuerdo a los resultados comiciales del año 2000 proporcionados por el Instituto Federal electoral (I.F.E.), Vicente Fox Quesada obtuvo la presidencia de la República con 15.9 millones de votos (42.5% del total de sufragios nacionales). El candidato del PRI, Francisco Labastida Ochoa, 13.5 millones y el candidato del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, 6.2 millones.

Lamentablemente en los resultados que dieron la ocasión para que hubiera un Ejecutivo federal no priísta, el abstencionismo surgió con una magnitud que alcanzó el 36% del electorado registrado en el padrón del I.F.E. De los casi 59 millones de mexicanos con derecho a votar (casi el 50% de la población nacional) sólo sufragaron 37.6 millones.

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domingo, 26 de abril de 2009

ESTRATEGIAS DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN MÉXICO 2009


ESTRATEGIAS DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN MÉXICO 2009.
Una radiografía de los posicionamientos electorales.
Por Baltasar Hernández Gómez.


Rumbo a las elecciones federales de 2009 y 2012, los partidos políticos han empezado a expandir sus redes de diseño y operación, con el propósito de ganar las preferencias ciudadanas con miras a ocupar escaños en el Congreso de la Unión y la presidencia de la República. Obviamente, las estrategias político-electorales nunca son mostradas, en forma explícita, sin embargo, existen señales intermitentes en el tablero mercadológico, en la elaboración de mensajes comunicativos y en el contacto directo con sectores poblacionales, que advierten movimientos programáticos y de acción partidista, a fin de impactar el subconsciente social, para luego transferirlo en intención del voto.

Hasta el momento, los personajes más emblemáticos de los partidos en México están empleando técnicas de zapa para llamar la atención e interés de militantes, simpatizantes y grupos indecisos o defraudados, así como también tácticas que pongan en el banquillo de los acusados a sus oponentes, conformando así lo que se denomina en marketing político “enemigo común”.

Más allá de despliegues logísticos, de la palabrería coyuntural de los actores políticos, del manoseo de temas sociales por parte de los medios masivos de comunicación, me permito ofrecer una radiografía analítica sobre lo que considero “puntos cardinales” de las estrategias electorales de los tres partidos políticos con posibilidad real de tener cobertura proselitista para la obtención de cargos en los poderes Ejecutivo y Legislativo:
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PAN
Estrategia: “Diversificar frentes de guerra y mantener el poder”.


Los hacedores políticos del partido blanquiazul están bifurcando el espectro de posicionamiento, por medio de: 1) El comité nacional es el búnker de contención para neutralizar “fuegos enemigos” y ariete mediático para concentrar empatía social, lo que otorga cierto blindaje al jefe del Ejecutivo federal, porque los ataques opositores no van dirigidos hacia él , y 2) Felipe Calderón Hinojosa utiliza todo el poderío del aparato gubernamental para afianzar la imagen de presidente fuerte, que cumple el mandato social de manera eficaz.

Para comprobar esto empezaré resaltando que durante el primer año y medio de gestión, Germán Martínez Cázares, presidente nacional del PAN (2007-2010), no figuró en el escenario político nacional, pero en los últimos ocho meses se ha convertido en el orquestador de la agenda política mexicana, pues cada vez que es abordado o convoca a conferencia de prensa, los partidos y legisladores de oposición tienen que subirse al tren de la controversia.

Esta situación es un movimiento planificado que hadado resultados visibles como la eliminación de la presencia del polémico ex dirigente panista Manuel Espino Barrientos, que con sus declaraciones complicaba la realización de acciones del gobierno federal y la composición de los cuadros legislativos en las Cámaras de diputados y senadores, logrando con ello la reducción de críticas hacia la investidura presidencial.

Esto permite un alto rango de maniobra para el presidente Felipe Calderón, otorgándole vía franca para adoctrinar a la ciudadanía con la máxima de que el combate al narcotráfico, el petróleo y la colaboración orgánica con el capitalismo neoliberal son las prioridades nacionales más trascendentales del sexenio. Si a esto le aunamos los errores de los dirigentes del PRI por no saber manejar las posturas discursivas de sus legisladores, que provocaron que el ex-mandatario Vicente Fox Quesada volviera a ponerse las botas y hebilla y subir al ring político, pues entonces el circuito estratégico del PAN se está cerrando exitosamente, lo cual ofrece un plus de confianza al Ejecutivo federal con la suma de voluntades de muchos fans del ex-presidente, que habían estado escépticos de la actual administración calderonista.

El presidente Calderón Hinojosa es mostrado como el viajero incansable que visita todas las regiones de México y el mundo; como el nuevo “mesías” que beneficia a las clases más depauperadas con programas asistencialistas; como el que hace que los gobernadores realicen una pasarela para demostrar quién se tiene las suficientes capacidades para quedarse con la refinería de Pemex; como el estadista que recibió al primer presidente de color de los Estados Unidos de Norteamérica, en un escenario de seguridad y camaradería, exhibiendo que hay un sistema político estable.

Y cómo no va haber una situación tan provechosa para el actual mandatario de la nación, si los embates provocados por Martínez Cázares tienen como meta hacer que el PRI y PRD estén ocupados en el debate de los tópicos delineados por su partido y el propio Ejecutivo federal, así como preocupados en cerrar los enormes baches que fueron abiertos a propósito por los opositores al interior de sus estructuras.

Con un Ejecutivo de filiación panista consolidado, empático, fuerte, pero sobre todo sin heridas políticas de cuidado, el PAN tiene posibilidades de continuar gobernando al país hasta 2018 ó más, toda vez que el exponente más sólido del priísmo, Enrique Peña Nieto, está expuesto a sufrir descalabros mediáticos por exceso de exposición. Por otro lado, la caída de popularidad de Andrés Manuel López Obrador y el canibalismo entre perredistas deja espacio suficiente para profundizar su crisis existencial e insistir a la sociedad que votar por el denominado “pejelagarto” y el partido negro-amarelo sería llevar al país al caos.

En esta sucesión de eventos, Germán Martínez Cázares se perfila como prospecto para la carrera presidencial de 2012, junto con Josefina Vázquez Mota, pues a estas alturas, conforman la crème de la crème del panismo. Uno de estilo “fajador” (como boxeador que basa sus peleas en el golpeteo interminable) y la otra con porte “esgrimista” (como peleador que hace relucir la técnica, condición física y táctica para aniquilar eficientemente al adversario sin necesidad de vaciarse en los primeros rounds).

Simultáneamente, hay una especie de confinamiento del grupo de Diego Fernández de Ceballos y Santiago Creel a un lugar secundario sin posibilidades de negociar posiciones claves en los procesos electorales venideros, potenciando la política de continuidad del PAN y Calderón Hinojosa. En los días recientes, Calderón ha llamado a Manuel Espino, Fox y compañía, con el afán de sumarlos a su estrategia, lo que le puede redituar un apoyo extra de las cofradías católicas de derecha “Yunque” y “Legionarios de Cristo”.

El PAN y el presidente Felipe Calderón no le apuestan al contacto directo o al reforzamiento de delegaciones estatales y municipales con bases militantes arraigadas, sino a la sistemática exhibición de mensajes audiovisuales, que logren acumular la intencionalidad del voto ciudadano. Mucha imagen, mucho sonido, muchas frases al estilo Og Mandino, Cuauhtémoc Sánchez o Paulo Coello. Esta base mercadológica le permitirá estar cerca -virtualmente- de la sociedad sin menoscabo de las giras proselitistas que preparará Calderón Hinojosa en su doble carácter: como presidente de la República y primer panista, lo cual apuntalará la estrategia partidista.

En este sentido, la estrategia en los mass media apuntará a minimizar críticas a la gestión calderonista, para no dar pie al alza de quienes le apuestan al derrumbe de los programas federales para llegar a la candidatura en 2012 y ser considerados como opciones presidenciables, como es el caso de Marcelo Ebrard Casaubón, Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Monreal, Amalia García, Rosario Robles y Jesús Ortega y una lista de priístas en espera.

En 2009 el PAN tratará de ganar un número elevado de curules legislativas para erradicar que el PRI tenga mayor capacidad de movilidad y presión y no depender de las alianzas que se han venido dado entre los partidos, así como ampliar el abanico de gubernaturas en Nuevo León, Sonora, Campeche, Querétaro, Colima y San Luis Potosí. Con esto se estará allanando el camino para constituir una lucha más compacta, con la finalidad de que haya una sucesión presidencial sin demasiadas complicaciones.

No hay que olvidar que en estas elecciones intermedias y las de 2012 el SNTE tendrá un lugar reservado, ya que representa un universo potencial de votos de 1.5 millones de afiliados, que si bien están disgregados en preferencias partidistas y de posturas frente Elba Esther Gordillo Morales, puede ser una fuente de sufragios efectiva, sobre todo porque hay una cadena de contubernios y favores, que permitirían a Calderón Hinojosa, su grupo y el PAN, tener injerencia en algunos estados por ciertos amarres de los gobernadores con la lideresa vitalicia de dicho sindicato, como son: Hidalgo, Veracruz (segunda entidad en número de empadronados), Nayarit, Sonora, Coahuila, Jalisco, Guerrero, Chihuahua, Nuevo León, Durango, Aguascalientes y Colima.

Se debe tener presente que la iglesia católica será un elemento que refuerce los señalamientos del bien común panista y a la insistente convocatoria de Felipe Calderón a conservar la paz y tranquilidad social, sobre todo porque la crisis económica está golpeando muy fuerte a millones de mexicanos. La jerarquía eclesiástica tendrá un rol muy importante para readecuar la necesidad material en satisfactores de índole espiritual. Habrá carta blanca para que los púlpitos y altares se conviertan en reproductores del llamado institucionalizado para preservar el status quo.

La estrategia mediática del PAN coloca sus fichas de juego en la vertiente de insertar mensajes de marketing bien elaborados, que estén repitiendo los conceptos de cambio para bien de los mexicanos, que es mejor el esfuerzo permanente, el ajuste a las condiciones económicas y de desarrollo nacionales y globales, que años y años de autoritarismo y corrupción al estilo del PRI o caos y desestabilidad tipo PRD. Tenderá a lograr un mayor número de sufragios por la vía de la negociación con organizaciones gremiales y líderes, que se sitúen en el papel de agoreros del régimen, que estructurar un partido de bases amplias en todo el territorio mexicano. Lo hará, sí, en aquellas entidades donde el panismo tiene relevancia, como Baja California Sur, Nuevo León, Guanajuato, Colima, entre otros, ya que en dichas zonas geográficas hay que consolidar y ganar el color azul de la militancia y simpatizantes.

El presidente Calderón Hinojosa dará continuidad a su imagen como signo de fortaleza de las instituciones democráticas, a fin de captar el apoyo de los empresarios e inversionistas nacionales y extranjeros, así como de los líderes en países de primer mundo que tienen intereses en el país. Asimismo, consolidará su gabinete, a efecto de que exista un cumplimiento formal y puntual del mayor número de compromisos en materia social y económica, para reforzar que el PAN sí hace bien las cosas.
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PRI
Estrategia: “Recuperación del poder”.


Los vectores estratégicos del priísmo son:

A. Mantener un porcentaje importante de legisladores para establecer un empate técnico con el PAN, que le permita además un rango de negociación con los demás partidos.

B. Establecer el compromiso de institucionalidad de la dirigencia nacional y de las entidades federativas, para evitar fugas de capitales electorales y descrédito.

C. Organizar e integrar a las bases sociales en la maquinaria electoral.

CH. Utilizar al máximo el marketing político, que privilegie mensajes comunicacionales entendibles, llamativos, identificables y perdurables.

D. Afianzar en las preferencias electorales a los mejores candidatos para la presidencia de la República.

E. Evitar el golpeteo directo con el PAN.

F. Desgastar al PRD.

Los resultados del proceso electoral constitucional 2006 dan muestra que el PRI era la tercera fuerza política a nivel nacional, debido a las secuelas de alternancia provocada por Vicente Fox y el empuje de Andrés Manuel López Obrador. En lo concerniente a las cifras federales para presidente de la República, Felipe Calderón obtuvo 15 millones de votos; Andrés Manuel López Obrador 14.7 y Roberto Madrazo Pintado 9.3 millones. En lo relativo a diputados: PAN 206 curules; PRD 160 y PRI 121. La estadística para senadores fue: PAN 52 escaños; PRD y sus aliados 36 y PRI y sus aliados 39.

Sin embargo, de 2006 a la fecha, el PRI está gobernando en 18 estados (56.25%) y en 1,077 de 2,438 municipios (44.17%). Asimismo, es mayoría en 18 de los 32 Congresos locales, encabezando la administración pública en 18 de las 32 capitales (56.2%). Si a esto le asociamos que en las elecciones realizadas en 18 entidades federativas, en el periodo 2007 y 2008, recuperó el 18% de los sufragios (más de un millón de votos). En contrasentido el PAN disminuyó su votación en 13.65% (casi 766 mil votos) y el PRD retrocedió 46.74% (casi 2.3 millones de votos) .

Este mapa geopolítico permite al partido tricolor vislumbrar un panorama optimista para 2009 y 2012, en virtud de que tiene para sí el 65% de los diputados de mayoría en el país; 60% de los ayuntamientos y casi el 60% de las capitales de los 32 estados. Si esta dinámica de crecimiento continúa, la Cámara de diputados, gubernaturas que tendrán cambios de poder Ejecutivo en este año y la contienda federal de 2012 pueden ser espacios para volver a la supremacía política. A esto apuntan los estrategas del PRI: constituir un parlamento ad hoc a sus proyectos políticos para tener hegemonía, que no necesite de vaivenes perredistas, negociaciones con los partidos pequeños ni tampoco el padecimiento de soportar el mayoriteo panista

Las dirigencias del PRI han dejado atrás diferencias insalvables de grupo, pues han entendido que el éxito electoral se debe en buena parte a la unidad (consensuada y forzada al mismo tiempo) frente al divisionismo del PRD y prácticas que como gobierno tuvo el PAN en áreas tan sensibles como desarrollo social, educación, trabajo, agricultura, salud y política interna. Los triunfos electorales en 2008 en cinco de los seis procesos locales: Quintana Roo, Nayarit, Guerrero, Coahuila, Hidalgo comprueban que es mejor resucitar ciertos rituales considerados “dianosáuricos”, que quedar a la zaga política como sucedió por más de 8años, desde la llegada del panismo a la presidencia de la República en 2000.

Como señala el politólogo César Cansino, director del Centro de Estudios de Política Comparada de México, las conquistas priístas tienen su explicación en: 1) El descontento ciudadano con los gobiernos de otros partidos, que al hacerse gobernantes han incumplido con las promesas que mostraban cuando eran oposición; 2) El voto de castigo que los ciudadanos han dado contra el PAN por las posturas y desplantes de Vicente Fox y funcionarios ignorantes y hasta cierto punto belicosos en su administración y de gobiernos regionales, y 3) La guarda de los conflictos internos del PRI, lo cual no quiere decir que no existan diferencias, sino que las han apartado de la visión pública, produciendo un efecto de imagen de trabajo conjunto y compañerismo (que genera una percepción de unidad favorable para la estabilidad política y social del país).

Ante este horizonte halagüeño el priísmo ha sabido sacar enseñanzas significativas, ya que mientras el PRD está preocupado en mantener la “democratización” en sus procesos abiertos y vulnerables al escrutinio, que lo han debilitado a tal grado que luego de pugnas entre el ala de López Obrador y la Jesús Ortega, en el episodio denominado “cochinero” no dejaba avalar la secretaría nacional de dicho partido, lo que abrió compuertas para la intromisión de la opinión pública y del Tribunal Federal Electoral. Esto, evidentemente, enturbió la imagen del perredismo en el universo electoral, causando estragos de gran magnitud. Por su parte, el PAN se vio mucho tiempo bajo el “fuego amigo” de Manuel Espino Barrientos contra el actual presidente Calderón que, aunado con las designaciones de políticos sin presencia real en el electorado local y estatal, produjeron raquíticos o casi nulos logros en las elecciones intermedias de 2006 a la fecha.

No obstante que la unidad del PRI no es perfecta ni mucho menos, la tarea de análisis ha sido efectiva, toda vez que este partido se ha dado a la tarea de estudiar la geografía electoral y de distribución territorial de los votos para determinar la distribución regional de las fuerzas partidistas, con el propósito de identificar las características de la población y hallar explicaciones de las tendencias electorales. Luego entonces, el acuerdo de “estar todos en el mismo barco” ha alcanzado un punto de organicidad para trabajar en la búsqueda y obtención de sufragios. La política como el fútbol se gana no por el “gambeteo”, sino con resultados (goles en el deporte y votos en las elecciones).

Una de las lecciones alcanzadas es que en los estados y localidades las supuestas diferencias se han diluido (hay muy pocas a nivel programático y sólo algunas en cuestión de comunicación política) por la misma conformación de perfiles de candidatos y comités regionales. Por eso resulta importante resaltar las declaraciones hechas por Beatriz Paredes Rangel al periodista Fidel Samaniego en 2008, pues delinea el entorno de lucha que van a tener los priístas de cara a las elecciones 2012. En esta vitrina recalcó que la mayoría en San Lázaro será del Revolucionario Institucional y que se recuperará la Presidencia. Dijo que su partido ya no será el de antes y, sin asumir pactos con Manlio Fabio Beltrones o Enrique Peña Nieto para llegar a la coordinación de la Cámara de Diputados en 2012 y Emilio Gamboa la presidencia priísta, puso el dedo en la llaga para adelantar magnos acuerdos.

Fue tajante al afirmar que no habrá refundación ni redefinición en el PRI, pero sí actualización de la agenda, fortalecimiento de la estructura interna en medio de una racha favorable de resultados electorales, y consolidación de la cohesión. Reconoció que al interior de su partido no todo es de color rosa, pues hay debate, pero que lo fundamental es haber asimilado las lecciones de las derrotas, lo cual ha dejado muy en claro que no son épocas de liderazgos unilaterales y autoritarios: ”Nada se puede, nada se debe imponer” .

Las declaraciones de la lideresa priísta confirman que la estrategia que seguirán los “tricolores” es que no se puede crecer solamente con los mecanismos de control en zonas catalogadas como tradicionales, donde predomina la disciplina férrea o por medio del marketing al estilo panista, sino que debe haber un acercamiento directo con las bases de apoyo. En otras palabras, el PRI tiene que revitalizar sus comités seccionales y distritales, despertar la espiral de organización de los cuadros políticos y operativos en colonias de la clase media-baja y baja.

Además, tiene como prioridad incentivar un sindicalismo readecuado a las nuevas expectativas obreras frente a la crisis, haciendo destacar el incumplimiento de gobernantes panistas y perredistas, para recuperar y hacer suyas las demandas sociales de estudiantes, amas de casa, empleados en los tres niveles de gobierno, profesores, profesionistas, empresarios, sub-empleados y desempleados. Y estas no son palabras, sino hechos que se están tomando muy en serio los priístas, ya que los logros son palpables en entidades federativas y municipios recuperados en los casi tres años del mandato del presidente Felipe Calderón y el desgrane de apoyos hacia López Obrador y el PRD.

Esta política de reposicionamiento es simple y llanamente “volver a las bases” con ideas y propuestas que empaten con la realidad que se vive en el país, pero sobre todo con acciones que capten la fuerza de organización social, sin los cercos corporativistas clásicos que habían funcionado por 71 años en los sectores campesinos, obreros y populares. Dicha estrategia da un paso adelante con respecto a las políticas de los otros partidos, que han estado enfrascados en luchas intestinas o en depositar “todas las canicas del juego” en la utilización exacerbada del marketing político e institucional de gobierno.

En este aspecto, resulta claro que el PRI va a usar las técnicas mercadológicas político-electorales para posicionarse en el ideario colectivo para ganar más y más votos. El priísmo actual sabe que al marketing político se le debe tratar como un instrumento que oriente la opinión pública mediante la persuasión audiovisual. Como una técnica de hacer interdisciplinariamente; una herramienta que sistematiza y agrupa tácticas de carácter incluyente, que se fundamentan principalmente en la ciencia política, comunicación, sondeos y psicología social o de masa. Esto tiene como finalidad: 1) Confirmar la adhesión de los militantes que sostienen a la estructura partidista, gobernantes y candidatos en una situación determinada y; 2) Adicionar a los sectores iniciales de militantes a aquellos electores que no tienen definido su voto, o bien, quienes pueden trasladar su simpatía hacia el candidato y partido que lucha por captarla.

En el paso de políticos tradicionales a políticos tecnócratas, desde la década de los años ochenta, se resquebrajaron las estrategias del viejo sistema político mexicano, dando origen a uno nuevo en el que la relación PRI-gobierno tuvo forzosamente que cambiar, no solamente por el perfil de la élite en funciones de gobierno, sino también por la reestructuración del Estado mexicano, como resultado de la inserción de las prioridades del capitalismo neoliberal a nivel mundial, que vinieron a trastocar su labor legitimadora de la gestión pública. Así fue entendido por Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, pero las condiciones de un priísmo que no creía perder la mayoría representativa no supo usar a fondo las herramientas mercadotécnicas, lo que permitió el alza de Fox Quesada y el posicionamiento del PAN a través de la aplicación feroz del marketing.

Sin embargo, el marketing político utilizado por Francisco Labastida Ochoa y Roberto Madrazo Pintado (2000 y 2006) además de que no fueron bien diseñadas enfrentaron las consecuencias 10 sexenios de verticalidad política y hartazgo, que supo capitalizar el PAN y traducirlo en el conceptos, tales como “cambio”, “alternancia” y “transición”. Las experiencias negativas han remodelado el esquema del PRI, que ahora funda técnicas en el contacto directo, precisión y claridad para rescatar valores como “familia, bienestar, nosotros sí sabemos, nosotros sí podemos, educación, salud, trabajo, así como todo lo relativo a servicios públicos”.

Este manejo ha permitido que los priístas recuperen zonas geográficas ganadas con anterioridad por el PRD y PAN y que le dan razón para seguir en este cuadrante estratégico. En 2008, el PRI invirtió recursos humanos, materiales, financieros y formativos, para que todos los estados de la República, comités y candidatos tuvieran un manual de identificación electoral, que contenían conceptos, proyectos, promesas y diseños gráficos para impactar al electorado, en forma específica y homogénea, para normar los criterios de un partido que iba por todo, de manera conjunta y decidida. Ésta, será la línea que continuará imperando este año y en el 2012, destacando impericias del PAN y las fallas de los gobiernos del PRD y sus personajes más emblemáticos.

Por lo mismo, el PRI va a ponerse de acuerdo en seleccionar a los mejores candidatos, que no sólo cuenten con recursos monetarios suficientes para ponerse en el campo de batalla electoral o amarres y relaciones en sus entornos sociales, sino que además cuenten con prestigio como políticos eficaces, potenciando sus atributos y readecuando perfiles públicos, a fin de penetrar favorablemente en la intención focalizada del voto ciudadano. Como es de esperarse, en algunos estados y municipios continuarán las negociaciones y presiones de los grupos dominantes, que insertarán a candidatos sin arraigo y mucho menos con oportunidad real de ganar, pero la constante será elegir a los mejores personajes que hagan la diferencia.

A nivel nacional los cuadros dirigentes perciben (unos más, otros menos y otros que no quieren aceptarlo) la posibilidad de alcanzar la presidencia de la República y los liderazgos en el Poder Legislativo federal y local por medio del aglutinamiento de los mejores técnicos, operadores e ideólogos. Por esta circunstancia el perfil de Peña Nieto como candidato a la primera magistratura; de Manlio Fabio Beltrones como segundo hombre a bordo del supuesto futuro gobierno; de Beatriz Paredes como coordinadora de la Cámara de diputados y Gamboa Patrón en la titularidad del CEN del PRI es el escenario anticipado para 2012.

Este partido debe cuidar que Enrique Peña Nieto no se enfrente en demasía a la artillería adversaria, a fin de que llegue con todo su potencial ganado como político y gobernador del estado de México (juventud, facilidad de palabra, buena presencia, gestor incansable, funcionario que cumple, rodeado de pléyades reconocidas en los ámbitos artísticos, políticos y empresariales). Tiene un camino por recorrer, pero con condiciones favorables, ya que del otro lado no hay visos de candidatos con los atributos que se requieren y las demandas intangibles y tangibles de la ciudadanía.

La estrategia será mostrar la incapacidad de los gobiernos panistas sin descubrir ataques directos contra el presidente Calderón Hinojosa, que hagan caer al PRI en la vertiente de contraataque, donde puede salir muy “raspado”. El trabajo en las bases y lo referente al marketing no va a ser completamente de frente, porque esto le acarrearía una respuesta contra el cúmulo de experiencias de corrupción, nepotismo, amiguismo, ineficacia y antidemocracia del desenvolvimiento priísta en más de 71 años en el poder.

Luego entonces, habrá una fijación de los errores por no dotar de satisfactores (bienes y servicios) a la población en dos sexenios panistas. Esto no obsta para que tengan en reserva armas contestatarias que saquen a la luz pública las concerta-cesiones del panismo, como los casos de Diego Fernández de Ceballos y el nepotismo en la designación de puestos de elección popular de los actuales líderes y servidores públicos de filiación blanquiazul. La prueba fáctica de esto es que en Jalisco, la campaña 2009 se está soportando por un ataque de lleno contra el panismo. Los lemas utilizados son: Señores del PAN, ¿Éste era el cambio tan prometido? Ellos ganaron millones, Guadalajara perdió 15 años y Váyanse con los bolsillos llenos, pero ya váyanse.

Por último, la estrategia del PRI se posará en el “enemigo común”: el PRD, sus corrientes y López Obrador, que para esas alturas, o estará relegado de las decisiones perredistas, o bien, ya habrá fundado un nuevo partido con base en la conjunción de alianzas con Convergencia y otros partidos pequeños. Las baterías electorales estarán enfocadas a atacar de lleno al llamado “pejelagarto”, a los sectores más radicales del PRD y al “mal sabor de boca” que han dejado los gobiernos del partido del sol azteca.

Habrá un aprovechamiento de la baja electoral de López Obrador, como lo han hecho los panistas y empresarios, fustigarán para remarcar que todo lo que huela a López Obrador, Ricardo Monreal, Rosario Robles, Alejandro Encinas y el propio Marcelo Ebrard, es negativo para la tranquilidad y el desarrollo de México.
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PRD
Estrategia: No hundirse más y conservar presencia.


A 20 años de haberse fundado como partido político y atraer las luces de las marquesinas sociales, el PRD enfrenta hoy una de sus peores crisis de preservación, tanto que no se pueden pronosticar salidas viables para mantener la estructura como organismo electoral sólido en el concierto partidista. Las pugnas internas entre los grupos de Andrés Manuel López Obrador y Jesús Ortega están ahora en el filo de la navaja, lo que obliga a plantearse la pregunta ¿Se puede hablar de un PRD competitivo y de duración prolongada? Hasta el momento el adhesivo que mantiene unido al perredismo es el ansia de no dejar al otro la estructura formal, que le significa posiciones político-administrativas y financiamientos millonarios.

Si a esto se le suman las repetidas fallas en la gestión y concreción de programas de gobierno, inconsistencias en su trabajo parlamentario y divisionismos de las tribus que, sintiéndose herederas de una lucha revolucionaria ficticia por haber sido un ala disidente del priísmo y oposición más o menos organizada, repartieron cargos de elección popular y gubernamentales a familiares y amigos, creyendo que era lo mismo ser crítico que servidor público en funciones. Ahí están para la posteridad los desastrosos resultados de Félix Salgado Macedonio en el Congreso de la Unión y el ayuntamiento de Acapulco, ciudad que es puntal de la economía del estado de Guerrero.

Quedan como huellas perenes los desplantes de colaboradores de López Obrador, la insistencia por colocar amigos y parientes en los gobiernos perredistas en Baja California, Guerrero, Nayarit, D.F., Zacatecas y Michoacán, que arrojaron saldos extremadamente negativos para el PRD. Ni hablar de las relaciones con contratistas argentinos de Rosario Robles o el enorme silencio poselectoral de Cuauhtémoc Cárdenas y su equipo.

Las facturas políticas más temprano que tarde se vuelven en contra de los activos y el perredismo está enfrentando la estela de peleas intestinas, reparto de cuotas, ineficiencia administrativa a nivel municipal y estatal y la serie de barbaridades que como personas y funcionarios han demostrado perredistas “de cepa” y los que han ido sumándose a los largo de los últimos años (sobre todo por creer que el PRI no se iba a recuperar en el corto plazo o porque no tuvieron cabida en ningún otro partido).

Por lo mismo, las cúpulas perredistas deben crear una estrategia que contemple lo siguiente: 1) Quitarse el estigma de organismo viciado, corrupto y de mal gobierno; 2) Desencajar a los dirigentes de grupos que lo han puesto ante la opinión pública como un botín para conseguir puestos de elección y administrativos; 3) Preparar las condiciones de selección idónea de candidatos para el proceso electoral de 2012, ya que en 2009 es casi imposible que ganen por la debilidad e impreparación de los cuadros que contenderán; 4) Diseñar un marketing político-electoral efectivo, toda vez que en la actualidad proponen plataformas difusas de cercanía y hasta la elevación “como lo máximo de acciones asistenciales como la pista de patinar, Viagra para adultos mayores, entre otros puntos destacables en las campañas transmitidas.

Los conflictos entre las corrientes internas del PRD para comandar el control global, estatutos, prerrogativas y recursos económicos le hadado la valiosa oportunidad al panismo y priísmo de transmitir la imagen de que el partido negro-amarelo está totalmente incapacitado para gobernar los destinos nacionales y regionales. La crisis recurrente entre las tribus del sol azteca da pie a la polémica en horarios estelares triple A en los medios masivos de comunicación, que remacha el terror perredista, que inunda con frases entrecortadas, imágenes de peleas, marchas y bloqueos, pero sin debate de por medio.

Es cierto que la debacle política que enfrenta el PRD no es privativa de la izquierda, sino que abarca a todo el sistema político y al subsistema electoral mexicano, que se ha visto reflejada en los últimos años por la carencia de análisis, imposiciones elitistas y un elevado abstencionismo. Esto innegablemente representa la falta de credibilidad de la ciudadanía. Sin embargo, en el imaginario social se fija la idea de que el PRD es el único culpable de la ingobernabilidad, el atraso político y de las políticas públicas.

Ante este panorama el perredismo debe moldear una línea de diseño y acción que actualice sus pronunciamientos, a fin de atraer -otra vez- a las masas desposeídas. Ya resultó efectiva la política de López Obrador de descubrir los engaños del capitalismo neoliberal para privatizar las empresas y recursos nacionales, pero como se repitió hasta el cansancio, terminó por agotar su eficacia. Tendrá que hace cambios finos para reposicionar esta postura sin caer en modismos ni radicalismos que hagan suponer desorden.

Todavía quedan muchas incógnitas por contestar, pero la verdad es que por ignorancia, omisión o pretensión, el PRD abrió las puertas a gambusinos políticos, que han llenado a dicho partido de prácticas oportunistas, dignas de trapecistas y contorsionistas de circo, para tener cargos públicos. Hasta el presente año, muchos políticos con oportunidad electoral se afiliaron o medio-afiliaron a las filas del perredismo como plataforma para conseguir un cargo de elección y posteriormente colocar sus alfiles. En el estado de Guerrero, por ejemplo, el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, sin definirse claramente como miembro de este partido, se ha entrometido para poner a gente muy cercana a su círculo existencial, que por el sólo hecho de ser amigo(a), familiar o colaborador(a) ocupan o han ocupado puestos gubernamentales y en el Congreso local.

En otras entidades también se observa esta propensión, ya que las ligas sentimentales, de sangre e intereses se observan en la designación de candidaturas y puestos administrativos. Por lo mismo, esta espiral de designaciones debe ser frenada si es que en verdad hay deseos para preservar el capital político ganado en dos decenios. Si no hay una visión estadista a mediano y largo plazo, el PRD está condenado a pasar a los últimos lugares del ranking partidista.

El perredismo se envolvió en una actitud incongruente, pues terminó reconociendo las reglas del juego democrático y las instituciones legales, asumiendo una postura paralela de “legitimismo” que finalizó siendo choteo generalizado. Esta directriz es ya una constante, en virtud de que callan cuando las condiciones electorales les favorecen y descalifican cuando les son adversas. Aún cuando López Obrador andaba de gira por todo el país argumentando el fraude y la ilegitimidad del mandato de Felipe Calderón, todos los diputados, senadores y delegados en el DF, habían aceptado y juramentado sus encargos, que días antes ellos mismos consideraron producto del fraude cibernético. De este tamaño están las cosas en el PRD.

Es imprescindible que los hacedores políticos del PRD desechen las tesis troskistas de crear movimientos sociales con base en la permanencia de complots, enfrentamientos y protestas, con la idea de mantener viva su presencia. Esta política intenta perpetuar la exasperación como pretexto para ser reprimido y luego erigirse como mártir de la democracia. Esto acabó cansando a mucho seguidores y sectores afines, uniéndose mejor a la línea de “dar vuelta a la página” y proseguir por el bien del desarrollo nacional, que fue esbozado desde los primeros días por el gobierno calderonista.

El PRD ha funcionado, desde su ecléctica fundación, con un programa político caudillista, carente de principios permanentes y de un proyecto que rebase los intereses y pretensiones de dirigentes o candidatos. Por lo mismo, una infinidad de legisladores y gobernantes provenientes de sus filas, viendo la ausencia de programas y proyectos de Nación, no pueden desligarse de la figura de los “líderes morales” o que dicen serlo. Esto permitió la introducción de todo tipo de personajes que sólo incorporan los colores y el logotipo del PRD a sus campañas, pero que en el fondo utilizan las mismas propuestas mercadológicas, idearios y lo que es peor prácticas de sus rivales electorales.

Si son ciertas las perspectivas perredistas de obtener del 20 al 27% del total de votos en 2009 , subir cobertura para 2012 y tener posibilidades de contender en perfectas condiciones por la presidencia de la República, el PRD debe cerrar filas, pero ¿Hacia dónde, con cuáles proyectos y estatutos y con quién? No obstante que esto por sí solo es un abismo muy difícil de franquear, el panismo está haciendo todo lo posible por fortalecer al PT (véanse los acercamientos personales y comportamiento del ex-líder de este partido con el presidente Calderón Hinojosa y su esposa en marzo pasado).

En este sentido, los estrategas del PRD deben admitir que en más de la mitad de los estados del país ha obtenido resultados electorales menores al 15%, debido a estrategias erróneas. Por lo tanto, es necesario revertirlos en comicios subsecuentes, a través no sólo de encuestas, sino por medio de un estudio objetivo y profesional que analice las características políticas, socioeconómicas, culturales y geográficas de cada entidad.

La directriz que debe seguir este partido es eliminar los resabios de polarización, confrontación, que se han seguido después de 2006, en virtud de que no han demostrado efectividad y sí es contraproducente, pues el PRI capitalizó estos vacíos. Si no se logra crear alternativas sustentables el perredismo seguirá negando la conjugación de la lucha parlamentaria, la planeación y ejecución electoral positiva y la movilización de amplios sectores sociales.

Mucho del desastre del sol azteca es porque se ha puesto en la cima a la denuncia sin ton ni son, la descalificación en lugar de las propuestas y los acuerdos duraderos. No se puede soslayar que la estrategia confrontacionista, que le redituó saldos positivos por apostar al fracaso del gobierno de Calderón Hinojosa, concentró a una amplia base social, pero es verdad que también desequilibró a grupos sociales, que en su momento daban todo por el PRD y López Obrador, pero que al final liquidó la formación de redes de coalición para modificar la correlación de fuerzas en el Poder Legislativo. No es posible que en aras de conservar una parte de los apoyos del 2006 se haya paralizado el crecimiento del PRD en sectores mayoritarios de las clase baja y media.

La estrategia debe apuntalar la unidad, aprovechar la experiencia de sus cuadros operativos para promover la incorporación de militantes comprometidos, erradicar los excesos de confianza que hicieron a un lado la construcción de mensajes claros y contundentes, alcanzar alianzas y compromisos con actores regionales responsables y transmitir con razón y causa los valores, principios y propuestas del PRD a los votantes indecisos o simpatizantes y a las bases. Debe accionar la reorganización, eliminando a elementos nocivos, que han envuelto a ese partido en dimes y diretes difíciles de quitar de la mentalidad ciudadana.

Así también, requiere de verdaderamente aliarse con otros partidos o movimientos sociales y no caer en la descalificación y negación como lo hicieron ante el Frente Amplio Progresista. La tolerancia e inclusión son dos factores que tienen que incluir como norma para el desarrollo de sus bases de apoyo. Aquí pongo la trascendencia de re-diseñar los parámetros de selección interna de candidatos, a través de reglas que contemplen el fin de su permanencia a mediano y largo plazo y no solamente alcances inmediatistas.

Tiene que hacer a un lado el poder del dinero y las relaciones grupusculares al interior del partido y hacer que las administraciones públicas de sus gobiernos estén en contacto con la sociedad y sean sentidas como suyas por su gestión para la solución de problemas.

Su comunicación política requiere de mensajes impactantes, que lleguen al sensus y a la racionalidad ciudadana, que permitan receptar simpatías, confianza y credibilidad, tanto en políticos y personas que se han salido en los años recientes, así como en el electorado escéptico o que tiene una opinión desfavorable por los últimos acontecimientos (ciertos y mediáticamente exhibidos). Al respecto, es preciso indicar que las consecuencias de la crisis deben colocarse en primera línea, o sea, debe ser política permanente el ataque de la incapacidad del gobierno calderonista para resolver la falta de empleo, carestía, inflación e inseguridad, ofreciendo opciones realizables.

El PRD debe mostrarse que no es un partido rijoso, que le apuesta a la desestabilización de sus adversarios y luego entonces de todo México, sino transmitir una imagen fresca, de tranquilidad, de propuesta para resolver los temas vitales para el presente y futuro del país. El marketing político-electoral debe colocar al perredismo como una opción de cambio para bien, con responsabilidad, orden, seguridad y de desprecio a todos aquellos que se incrustaron para enriquecerse o burlarse de la voluntad ciudadana. ¿Difícil……muy difícil?

El PRD debe actuar con seguridad y firmeza en sus planteamientos y políticas de lo que ofrece, para que México cambie de verdad. Tratar de ganar voluntades y apoyos a través de spots televisivos y radiofónicos de la niña “chef” que expone, con su vocecita de 8 a 9 años de edad, que el PRD cocina lo que vive el país, pensando en los mexicanos no es para nada rescatable. Se asume en este comercial político que dicho partido va dejar un buen sabor de boca, y que lo que ha ocurrido desde el 2006 son cosas cosa que deben quedar en el pasado.

En este spot se detecta que la apuesta es vivir del trabajo pasado (como el caso de la reforma petrolera), además de pedir disculpas en nombre de políticos y gobernantes que no han estado a la altura de las circunstancias. El spot queda tan sólo en cartoon, que no deja un sabor serio, sino uno que sirve para la burla.

Es vital que este partido edifique una plataforma de marketing político con mensajes serios, sensibles y oportunos, pues el futuro de su subsistencia está en juego, sobre todo porque en este año habrá cambios en el Poder Legislativo. De acuerdo a las encuestas publicadas durante este año, el PRI tiene ventajas electorales y el PRD se encuentra en tercer lugar. Así pues, todo parece indicar que el PRI volverá como primera fuerza, el PAN como segunda y el PRD como tercera.

Muchos analistas presuponen que el PRD perderá un poco más de 35% de sus curules y por eso para salir bien de la contienda que se aproxima y prepararse para 2012, debe establecer correctamente qué le va a ofrecer a la ciudadanía, dejándose de retrotraer el pasado y/o expiando fallas a cada momento. Tiene que jugarse “el todo por el todo”, transmitiendo sistemáticamente la decepción por la actuación del gobierno federal panista, que ya va para 9 años de estadía en el poder. El PRD tiene que ver hacia adelante, poniéndose a la vanguardia electoral, confrontando la gestión del PAN ¿Dónde está el cambio y la transición? ¿Saben la cesión de derechos que ha realizado el gobierno del patrimonio nacional? ¿En verdad estamos mejor que con el PRI?

Falta esperar lo que obtenga Marcelo Ebrard en el DF; la magnitud de las pérdidas de influencia de López Obrador en el PRD y la ciudadanía, la calificación del gobierno calderonista, la inclusión de Lázaro Cárdenas Batel y hasta lo que pase en el proceso electoral en Zacatecas, que es bastión de Ricardo Monreal y Amalia García. Ante este escenario, los ganadores a mediano y largo plazo son los equipos de Cárdenas, Ebrard y Monreal, como posibles candidatos al 2012, que se tendrán que ver las caras (interna o externamente con el fenómeno lópezobradoristas).B.H.G.
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Entre otra bibliografía consultada por el autor:

1.- María Eugenia Valdés Vega. “Elecciones y marginación en México”, Leycegui Meyenberg (Coord.), El dos de julio: reflexiones posteriores, México, Editorial Flacso//UAM, unidad Iztapalapa/UNAM, México, 2001.

2.- Angelo Panebianco. Modelos de partido, Editorial Alianza Universidad, España, 1990.

3.- Enrique González Casanova Fernández. “De la Legitimidad al Marketing Político: El problema de la Credibilidad”, Revista Mexicana de Ciencias Políticas, número162, México, 2006.

4.- Philippe J. Maarek. Vote, Marketing político y comunicación. Claves para una buena información política., Editorial Paidós Comunicación, España, 1997.

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