ANÁLISIS POLÍTICO Y SOCIAL, MANEJO DE CRISIS, MARKETING, COMUNICACIÓN Y ALTA DIRECCIÓN

Este es un espacio para conceptualizar, analizar, efectuar crítica y proponer estudios sobre política aplicada, marketing, comunicación, educación, métodos aplicados, alta dirección y proyectos sustentables. Contacto:baltasarhernandezgomez1@hotmail.com, baltasarhg@gmail.com

jueves, 3 de mayo de 2012

LA POLÍTICA MEXICANA: UNA OBRA DE TEATRO INFAME

LA POLÍTICA MEXICANA CONVERTIDA EN TEATRO DENIGRANTE. La tragedia y comedia en la actividad política 2012. Por Baltasar Hernández Gómez. No es sencillo comparar el arte escénico con la actividad política que es ciencia, técnica y arte, pero intentaré equiparar el análisis de lo que está sucediendo en la política mexicana, a través del modelo intratextual que se utiliza para las obras de teatro, con el propósito de desentrañar las incoherencias y falsedades que envuelven al sistema mexicano. Esto no es fácil, sobre todo si se tiene en cuenta que la política ha sido convertida en una sucesión de procedimientos deshonestos y arreglos para que siga imperando el establishment. Empiezo: En primer lugar abordo la estructura dramática que da soporte a las obra, en virtud de que es la parte que sintetiza los acontecimientos y elementos constitutivos de la historia, permitiendo identificar las tramas a relatar. Aunado a lo anterior, en el ámbito político la trama es el mensaje proveniente de los hacedores (creadores de la estrategia) que sólo deja ver la dermis, es decir, un segmento seleccionado de antemano para ocultar muchas situaciones que pueden salirse de control. “Los directores de la obra” tratan de fijar que la meta es convencer al electorado a que vote por su opción para construir un municipio, un estado y un país más desarrollado a través de sus productos. Sin embargo, en la práctica la trama de los intereses grupales y personales exhibe inconsistencias y descubre a los ojos societales (en diferentes grados de impacto, debido a la posición sociocultural y económica) que los mensajes están destinados a la manipulación de las percepciones sociales. Si bien es cierto que en el teatro también existe el tono para explicar lo trágico, cómico o melodramático de la puesta en escena, en la política mexicana el tono es ofrecido por medio del producto identificado como partido(s) /candidato(s), de tal forma que en 90 días de proselitismo –plazo establecido por la legislación electoral vigente en México- se trata de inyectar elementos simbólicos y persuasivos que, de alguna u otra manera, van a repercutir en la psique social sin mediar ningún tipo de análisis, pues la propaganda en cualquiera de sus facetas tiene una elevada carga de emotividades que son direccionadas hacia el subconsciente, para luego trasladarse a la toma de decisiones. El espacio -que es el lugar donde se efectúa la acción teatral- es eminentemente alegórico, a fin de que los auditorios abstraigan la trama y a partir de ahí adopten/reafirmen para sí estereotipos sociales. En el plano político, el espacio es territorio evocador de necesidades y expectativas, las cuales se encuentran en la propia dinámica social, o bien, son insertadas por el marketing electoral para despertar en los receptores sentimientos de unidad, satisfacción, enojo, adhesión, aislamiento, tranquilidad, etc. Así pues, los conflictos conforman la parte esencial de la estructura dramática, pues hacen avanzar la acción. En teatro existen varios arquetipos de conflictos, y habrá uno o más que ocupen la atención central de los espectadores, en virtud de que retrotrae el choque de la acción con el público, el cual se materializa en lo que hacen o dejan de hacer los personajes. En política, los conflictos están referidos a las supuestas diferencias de concepción y puesta en marcha de políticas públicas; en los errores de los contrarios; en lo que se hizo o se deshizo, pero sobre todo en lo que se deriva de la llamada encuestología. El conflicto político aparece siempre apegado a cuestiones de militancia, filias y fobias que son manejadas por los estrategas y operadores de las campañas, para que las personas (adherentes, opositores o indecisos) concilien su realidad bajo premisas de dudosa comprobación, ya que el videns supera la capacidad de comparación racional. Los conflictos teatrales se convierten en encuentros y desencuentros fácilmente detectables, mientras que los políticos son códigos semióticos que se muestran como señales imperativas para dictaminar Sí o No a la imagen, lema o propuesta inmediatista de los productos políticos. Tal parece que entre partidos no existieran diferencias de fondo, sino sólo estilos diferentes para concebir la realidad y variar la dirección de políticas públicas para resolver disfuncionalidades. Los partidos y sus candidatos buscan la confusión de la trama, envolviendo al imaginario colectivo en un encadenamiento de dubitaciones, las cuales son fortificadas por perfiles superfluos y el manejo subliminal de las masas. Ahora bien, los personajes de la obra son el eslabón final, pues representan la expresión concreta que, con sus acciones y diálogos, llenan espacios, dan vida a los conflictos y presentan la trama y el tono. Hay muchas maneras de clasificar a los personajes: emblemáticos o realistas, complejos o simples, o bien, principales o secundarios. En el caso de la política los personajes son los candidatos, el partido, los slogans y sus presentaciones mediáticas o directas, de acuerdo a la calendarización de la trama. En México los personajes siempre quieren readecuarse en prototipos prefabricados, como son: populistas, mesiánicos, valentones, intelectuales, conocedores, pragmáticos, entre otros. Luego entonces, los personajes se enfundan en envoltorios de fácil reconocimiento y fijación, a efecto de que sean recordados por los auditorios receptores, quienes los incorporan a través de la sistematización de sus voces, pensamientos, ademanes y manejo proxémico. Personajes políticos que muchas veces debieran utilizar las máscaras y las túnicas del ágora griega y los foros romanos, para que no salga a flote la “perversidad” de sus pretensiones. En la obra “México 2012” los personajes están montados en una maquinaria que los moviliza por los cuatro puntos cardinales, posicionándolos en los ojos, oídos y terminales táctiles del público receptor: los copetes, los cuerpos anoréxicos, las miradas conciliadoras, la caricatura de profesor, las palabras amorosas, los dichos que quieren producir risas, el regreso de promesas; son el pan nuestro de todos los días. Miles y miles de spots propagandísticos, cientos de miles de volantes, espectaculares, bardas y trípticos, que tienen como destino final los tiraderos de residuos sólidos. Si acaso con el correr de los años, alguna frase, imagen y oferta se quedarán grabadas, pasando a formar parte de la sátira nacional, porque la mayoría son promesas que se incumplen, ofertas para arrancar la compra social a través de sufragios en un tiempo y espacio específico y nada más. Hasta ahora, desafortunadamente, no hay visos de que los auditorios exijan el cumplimiento de promesas tanto a los vencedores como derrotados a medias (ya que muchos son reciclados en puestos de elección federal o estatal, o bien en cargos gubernamentales), porque de cualquier manera todos los partidos contarán con parcelas de poder, para modificar el marco normativo de la República y el uso de los recursos humanos, técnicos, materiales y financieros para alcanzar sus fines. La obra teatral del PRI está basada en la recuperación de un pasado que pregonan como glorioso frente a la debacle provocada por las administraciones panistas desde el año 2000. Los colores nacionales, la figura por encima de las ideas, el México que se desgaja y que es necesario rescatar son los guiones principales para que las nuevas generaciones se emocionen por la puesta en escena. La apuesta de los hacedores priistas está en el olvido y en el marketing. El éxito redundará en sacar del baúl de los recuerdos la añoranza institucional aunque para ello la desmemoria haga su aparición para no recordar los miles de errores y actos de autoritarismo y corrupción de gobernantes y políticos, que ahora se remasterizan en la campaña de Peña Nieto. En lo concerniente al PRD, las tribus de arribistas se han apoderado de las estructuras. Cambiaron el guión de izquierda y cambio por una secuencia de concertacesiones y amarres reformistas. La política del partido del sol azteca fue transformada en el apego al poder, aunque en ello se perdiera la legitimidad de sus cuadros y la penetración en la sociedad. El actor de hace 6 años hoy cambia sus diálogos: de beligerante directo a político amoroso, para sumar adeptos a la causa. Habrá espectadores que se sumen al proyecto de López Obrador y otros que duden de la efectividad de la nueva estrategia y opten por abstenerse o votar por los otros productos políticos. En ciertas partes de la obra teatral se generan espasmos, pues los que se decían progresistas (como el caso de Rosario Robles Berlanga, exjefa de gobierno del DF) hoy trabajan abiertamente por Peña Nieto. El teatro de la vida cobrará facturas, porque evidentemente muchos perredistas no se vieron beneficiados e irán contracorriente por interés y acomodo para restar votos al candidato de la coalición de las denominadas “izquierdas”. La obra del PAN que protagoniza Josefina Vázquez Mota no tiene ni siquiera entradas suficientes para llenar un foro regional, pues el guión que utiliza no tiene sólidos referentes para apuntalar la puesta en escena. La actriz-política, enfundada en trajes sastre de diseñadores reconocidos y maquillaje a granel está impedida a rescatar los valores y resultados de dos administraciones panistas que pusieron en la lona sus capitales políticos. No puede hablar de cambio de rumbo ni aplaudir lo hecho, pues todo representa debilidad. El elenco la está dejando sola con su soledad, con estadios semivacíos y campañas que no cuajan en las simpatías sociales. Josefina, la que parece estrella de cine en los posters y otra mujer en los actos, sale a cuadro pronunciando monólogos sin acompañamientos. La campaña blanquiazul es, como el gobierno calderonista, una campaña fallida por todos lados. Del PANAL (Partido Nueva Alianza) qué decir, toda vez que es una organización clientelar apoyada por el sindicalismo reunido en torno al SNTE que dirige Elba Esther Gordillo Morales. Gabriel Quadri de la Torre, quien recibió la candidatura en una cena entre amigos, no cuadra. Es un personaje montado en un escenario que pretende ser dramático-realista, pero que se mueve en la comedia. Una verdadera caricatura. Decía mi padre……………la hecatombe. La figura desparpajada, pero sobre todo el discurso que exterioriza nos deja ver una política denigrante e infame. ¿Así o más? BHG ₪

Etiquetas: , , , , , , , , ,

martes, 12 de julio de 2011

CÓMO SE MIDE LA POLÍTICA Y LOS POLÍTICOS.


DE LA MANERA QUE MIDAS SERÁS MEDIDO.
La medición comparativa en política.
Por Baltasar Hernández Gómez.


La comparación es una de las características sui géneris del Homo Sapiens moderno: medir y ser medido es parte de su modo de vida. Cuando la mujer o el hombre compara el yo con los otros, lo que está haciendo es medir capacidades, afinidades, fobias, diferencias, conocimientos y sentimientos. Desde que somos expulsados del útero materno comenzamos una odisea comparativa que va a delinear la morfología, esencias, objetivos y alcances del sujeto social frente a los supuestamente iguales, pero desigualmente diferentes.

Los cuestionamientos básicos de la filosofía ¿Quiénes somos? ¿De dónde provenimos? ¿Qué somos? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿De qué estamos compuestos? ¿Cuándo dejaremos de existir? ¿Somos mejores o peores que los otros seres vivos (terrestres o extraterrestres)? son medidas para tasar las experiencias vitales y han servido como sustento ideológico para moldear nuestra cosmovisión. Desde niños los aparatos represivos e ideológicos del Estado (de acuerdo a la interpretación weberiana) va forjando entes que deben compararse con los demás, a fin de que se acepten valores de bondad-maldad, capacidad-incapacidad o belleza-fealdad, para confrontar el pasado, presente y futuro. Quien posee más, quien vive más, quien disfruta más y quien demuestra más que otros es considerado propietario de la piedra angular, o sea, del éxito, lo cual servirá para la determinación de perfiles conductistas y de pensamiento a seguir por la generalidad.

Quien tiene más cualidades que los otros le es asignado el rol de liderazgo. Éste se metamorfosea en depositario del poder y adquiere la titularidad de paradigma para “los de abajo”. En el renglón de la política la comparación se transfigura en dogma, pues el éxito o la eficacia será la medida suprema a la que tienen que ajustarse gobernantes y gobernados, administradores, partidos políticos, sindicatos, líderes de opinión y masas. Sin embargo, en la segunda década del siglo XXI la medida comparativa de lo político enfrenta varios problemas: 1) Quiénes son exitosos; 2) Por qué medios se llega al poder, y 3) A costa de qué se desea estar, permanecer y defender la supremacía en la pirámide social.

Los de izquierda miden su posicionamiento por los equívocos de los conservadores. Los de derecha comparan su actuación frente a la verborrea y arrastre de los de centro e izquierda. Los de centro se comparan por medio del movimiento de la balanza, para no caer en ninguno de los bandos opositores. Así entonces, lo “estético” del marketing mide la abundancia o carencia física y discursiva de los productos políticos, trastocando el fondo de las cosas: la esencia apreciada solamente a través de lo superfluo.

Lo reiterativo de la imagen, trazo, color, voz, música y el síndrome de Cenicienta son elementos que se van a destacar en la espectacularidad de los mensajes comunicativos, con el propósito de quitar racionalidad a los gobernados. Si bien es cierto que la comparación no es por sí misma buena ni mala, ésta sirve para que los sujetos sociales consideren como suyas las percepciones validadas por lo centros de dominación. De repente todo se convierte en un péndulo que va de lo “correcto” a lo “incorrecto”. En las actuales circunstancias, la comparación en el terreno político se circunscribe a la frivolidad de los empaques. Las medidas se convierten en niveles de aceptación e impacto en la psique social, dividida ésta en estratos socioeconómicos y culturales. Todo es vitrina, donde los productos sociales se exhiben, manosean, compran o tiran.

No hay una comparación profunda de las ideas, propuestas, estatutos, plataforma política, valores y principios de los organismos públicos que desean poder para supuestamente transformar la realidad, sino únicamente la medición de la trivialidad. ¿Quiénes conocen los estatutos, razón de ser, experiencia y logros de candidatos y partidos? ¿Quiénes guardan siquiera una porción de memoria histórica de los cientos y cientos de candidatos reciclados que unas veces son tricolores y otras verdes, azules, naranjas, rojos o amarillos? Lo que se ve, pero sobre todo lo que se discute en los denominados foros democráticos es referente a lo ornamental, a la vestimenta, entonación, prestancia, manejo de imagen en medios de comunicación, capitales distribuidos para lobbysmo y apoyos, así como relaciones en las instituciones privadas y públicas.

La comparación se vuelve un concurso, o mejor dicho, reality show para vanagloriar o criticar cómo es la apariencia o conducción de los candidatos(as) a puestos de elección popular. Que la esposa de Calderón Hinojosa, Margarita Zavala, no sabe vestirse ni peinarse; que la coordinadora de diputados del PAN, Josefina Vázquez Mota, es anoréxica y tiene facciones grotescas; que el todavía gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, tiene estampa de galán de televisión en su perfil derecho; que Manlio Fabio Beltrones es un dealer=cerrador de convenios eficaz, pero tiene la apariencia de Capulina con acento poco varonil; que los precandidatos panistas a la presidencia de la República en 2012 quieren aparecer como representantes de la metrosexualidad urbana, pero son percibidos como “golpeadores”, “majaderos” e ineficientes; debiera ser el condimento que se pone en las conversaciones cotidianas de los ciudadanos de a pie, pero no parte sustancial de la cultura cívica que es preciso producir y reproducir por la propia ciudadanía. Desde las alturas la comparación de formas se potencia, a efecto de que los titiriteros del sistema político mexicano sigan preservando el poder por el poder mismo.

En el tinglado de la realpolitik ¿Quién se atreve a tirar la primera piedra y mostrar la mano? Dudo que alguno diga ¡Yo!, pues en el escenario nacional los actores tienen colas largas qué pisar y bocas cerradas con suturas difíciles de destrabar, debido a las redes de complicidades que han ido esculpiendo monolitos de impunidad y corrupción. Si los de un bando señalan las fallas de los contrarios, inmediatamente las respuestas surgen como ráfagas interminables contra los emisores originales y así ad infinitum, es decir, una y otra y otra vez. La gran mayoría de los ciudadanos caen en la dinámica de la comparación dérmica de las cosas: el universo de mujeres y hombres persisten en sus intentos de criticar los contornos, que para ellos significan fondos. Y cómo no, si la modernidad ha producido entes sociales educados a través de los medios de comunicación que transmiten noticias de la farándula, chismes, serie violentas, programas supuestamente educativos con información poco utilizable y significativa para el mundo de la vida.

La comparación en política se ciñe a los parámetros de los signos visibles: la interminable observación de las personas por medio de las características en su comportamiento (cómo se comporta, ríe, abraza, huele, viste, come, guiñe el ojo, apapacha a desvalidos, uso del verbo para hipnotizar y ocupa los recursos en beneficio propio para ensalzar figura). Más allá de esto, nada. Porque si de comparaciones y formas de medir a los otros se tratara, deberíamos plantear preguntas más profundas, que toquen verdaderamente el meollo de los problemas que aquejan a las sociedades y, en específico, a México. Por ejemplo: ¿Por qué en lugar de gastar cientos de millones de pesos en las elecciones para la renovación del poder Ejecutivo en el estado de México, los gobiernos locales, estatales y federales, partidos y candidatos no invirtieron estos recursos en construir mejores estructuras para que no se inundaran Valle de Chalco, Netzahualcóyotl y Ecatepec?

En lugar de que el presidente Calderón Hinojosa pida perdón, en cadena nacional, frente al movimiento ciudadano encabezado por el escrito Javier Sicilia, en el alcázar del castillo de los niños héroes ¿Por qué no se modifica la estrategia de lucha contra el crimen organizado y deja de haber la masacre social impuesta desde 2006?; ¿Por qué se invierten miles de millones de pesos en el IFE y las instituciones electorales de los estados cuando el modelo de democracia procedimental está claramente rebasado por el abstencionismo, que en el último ejercicio del estado de México llegó al 57%?

Hay de comparaciones a comparaciones, pues en el plano personal, medirse con los otros implica saber y saberse, pero al mismo tiempo representa un factor de superación individual y colectiva. Claro está que la comparación debe situarse fuera de la esfera competitiva de los concursos televisivos, sondeos de opinión comercial o cualquier otro dispositivo que emita valorizaciones contrarias a la convivencia. Sin embargo, cuando la competencia se convierte en tabla para medir “lo bueno de lo malo” en el renglón sociopolítico se cae en el ojo del huracán donde la trivialidad reemplaza al razonamiento y al sensus humano. Cuando esto ocurre parece repetirse la simulación colonial de cambiarnos baratijas por oro.

De tal manera que en esta selva de incoherencias los simuladores atacan sin cesar a sus oponentes, olvidándose de trayectorias nefastas. ¿Cómo es posible que la alumna más aventajada del ex-cacique sindicalista, Carlos Jongitud Barrios, la profesora Elba Esther Gordillo Morales, devele que en la presumida democracia mexicana los pactos son monedas de cambio entre los detentadores del poder formal y los organismos gremiales, partidistas y hasta de corte civiles? ¿Qué autoridad moral tiene para juzgar y demeritar a los otros igual que ella, cuando es la primera que mantiene la dirigencia y el control autoritario del mayor sindicato no sólo de México, sino de América Latina? Sin embargo, en bocas cerradas no anidan moscas, ni víboras. La presidencia de la República, legisladores, líderes partidistas no asumen la defensa democrática, sino la de sus propias trayectorias, desmarcándose de la maestra que se dice mexicana al ciento por ciento, pero que tiene mucho tiempo viviendo y gozando del american way of life, en San Diego, California.

El ex-candidato del PAN al gobierno del estado de México, Luis Felipe Bravo Mena primero deseó -a toda costa- la alianza con el PRD y aceptaba a Alejandro Encinas. Como esta coalición no se logró, el panista se mostró como el peor enemigo La comparación no se hizo contra el “adversario común”, sino con el candidato de izquierda y éste fue uno de los factores que redondearon su bajísima votación. La comparación de Bravo Mena se hizo equivocadamente, desviando la atención y restando votos a una postura diferente de quien era realmente el contrincante a vencer. Los resultados han demostrado que sigue habiendo hegemonía del grupo Atlacomulco y, por ende, del PRI.

En otro tipo de comparaciones insubstanciales muchas revistas políticas cada vez más se parecen a las de espectáculos, pues anteponen los roles morfológicos, como por ejemplo lo correspondiente a las “primeras damas blanquiazules”: la anterior (2000-2006) enfundada en vestidos y joyería de lujo, encopetada, risueña y publirrelacionista fue y sigue siendo vista como una “digna esposa” del Ejecutivo. La actual (2006-2012) vestida con rebozos de colores, mal peinada con tenazas de cerámica china, desgarbada y sin ningún atributo que capte atención o interés es percibida como estereotipo fallido, o sea, lo que no debe ser el cónyuge de quien habita en los Pinos.

Reza el refrán “con la vara que midas, serás medido” y esto aplica en la política, sin embargo, la comparación debe ser entre iguales y no confundiendo lo insignificante con lo verdaderamente importante, pues hacerlo en la forma frívola que está validada por los centros de entretenimiento y enajenación en los últimos años, dañaría el proceso de debate y construcción con razonamiento, pasando a las disputas interminables de la locura. El país debe compararse con otras naciones que tengan un mejor sistema económico, social y político, porque no se vale medirse con países en peores condiciones materiales. El sistema de vida mexicano tiene que medirse con otros modos de existencia, como los europeos y norteamericanos (EUA y Canadá) para obtener ideas, proyectos y acciones que redunden en beneficio social. Los políticos, legisladores, partidos, sindicatos y hasta ONG´s deben compararse con otros que han logrado situar lo humano por encima as medidas neoliberales más atroces que tratan de imponer los organismos financieros mundiales. Pero como la política no está basada en buenas intenciones, ésta debe edificarse con la participación horizontal de la sociedad civil, que se contrapone a la polis elitista que fija su dominancia en las alturas legales y represivas de los pocos sobre los muchos.

Si continuamos comparándonos con lo peor caeremos en un ciclo de justificación y conformismo, lo cual representa un ejercicio digno de tontos. B.H.G. Ω

Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, 10 de febrero de 2011

ANÁLISIS CUANTITATIVO-CUALITATIVO DE LOS RESULTADOS ELECTORALES PARA CAMBIO DE GOBERNADOR EN EL ESTADO DE GUERRERO, MÉXICO 2011


ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS DE LA ELECCIÓN PARA GOBERNADOR EN GUERRERO 2011.
Por Baltasar Hernández Gómez.


Al dar a conocer los resultados finales de la elección para gobernador 2011, el Instituto Electoral del Estado de Guerrero (IEEG) confirmó oficialmente que Ángel Aguirre Rivero [AAR], abanderado de la coalición Guerrero nos Une, fue el ganador del proceso efectuado el domingo 30 de enero pasado con 673 mil 799 votos. El candidato del PRI-PVEM, Manuel Añorve Baños [MAB], obtuvo 514 mil 448 sufragios. El PAN computó apenas 16 mil 066 votos (aún cuando su candidato, Marcos Efrén Parra Gómez, había declinado a favor de AAR 3 días antes de que se llevaran a cabo las elecciones). Un dato que no permite suspicacias que puedan desembocar en impugnaciones es que entre el ganador y el “segundo lugar” –como los priistas fundamentalistas están queriendo fijar a MAB en la percepción pública- hay una diferencia de 158 mil votos.

Los datos duros de la elección no aceptan dubitaciones, pero sí ponen al descubierto la falsedad de elucubraciones políticas. Una de ellas es que la invencibilidad del PRI es un mito genial en Guerrero y por lo que se está observando en otras entidades, como el caso específico de Baja California. Las cifras del cómputo final en el estado pronostican jornadas electorales difíciles para el otrora partido “todopoderoso” que gobernó México por más de 71 años. La alianza Tiempos Mejores para Guerrero, que impulsó la candidatura de MAB, solamente conquistó cuatro de los 28 distritos electorales en juego (distrito 7 en Coyuca de Catalán; distrito 8 en Teloloapan; distrito 10 en Taxco y el distrito 20 en Arcelia), lo cual significa que el PRI tiene tan sólo el 14.28% de la geografía política sureña. Los “pitonisos” del tricolor deben poner manos a la obra, a fin de sacar, en forma más equilibrada, las elecciones que se realizarán durante el presente año en cinco estados: Coahuila, estado de México, Hidalgo, Michoacán y Nayarit, porque de lo contrario podrían enfrentar escenarios que lo situarían en etapa de quiebre en el proceso de cambio del poder Ejecutivo federal 2012.

Es importante subrayar que de los 81 municipios que constituyen la entidad, AAR y la coalición Guerrero nos Une ganaron 58, triunfando en los principales centros poblacionales, tales como: Acapulco, Arcelia, Atoyac, Chilpancingo, Coyuca de Benítez, Iguala, Ometepec, Taxco, Tecpan y Zihuatanejo, entre otros. Las cifras del IEEG desmienten además un segundo mito: la indestructibilidad de los clanes de poder en la entidad, pues solamente en 4 distritos electorales del Centro, Norte y Tierra Caliente el grupo Figueroa pudo conservar presencia con reparto de millones de pesos, despensas y prácticas intimidatorias. ¿Dónde quedó el poderío que tanto pregonaban Rubén Figueroa Alcocer, René Juárez Cisneros y gente identificada con parcelas políticas menos significativas?

Es notorio que sólo votó un poco más del 50% del listado nominal [un millón 229 mil 137], sin embargo, los números no reflejan con amplitud el estado de cosas que prevaleció durante los cinco meses de 2010, en virtud que hubo reaparición de expectativas y activismos en diferentes sectores sociales que tuvieron la oportunidad de optar por alternativas diferentes al PRI y al PRD sin coalición. Por encima de esto es que se materializó una convención social en el imaginario colectivo, que no permitió la asunción de MAB a la gubernatura. El gran perdedor notifica en estos instantes al Congreso que desea regresar ipso facto a la presidencia de Acapulco. En la opinión ciudadana este burócrata/político trae adherido el estigma de haber dejado en bancarrota la tesorería municipal, incumplido con las promesas emitidas en su campaña 2008, transmitido mensajes audiovisuales carentes de autenticidad y abandonado -sin recato alguno- las funciones administrativas y operativas del ayuntamiento que es pilar de la economía estatal, encargándolas a su eterno colaborador, José Luis Ávila Sánchez.

Amén de que AAR ganó por penetrar en la psique y racionalidad social a través de una estructura programática sustentable en ejes que abarcan la temática social, económica, jurídica, cultural, política, seguridad y bienestar para los próximos cuatro años y 8 meses de gestión, así como por la coordinación de esfuerzos de las fuerzas coaligadas (PT, Convergencia y asociaciones civiles); la pérdida priista tuvo cinco fuentes de origen: animadversión de un elevado porcentaje de ciudadanos hacia MAB; inoperancia de las estructuras territoriales de su partido; carencia de sustento social de su “rémora aliada”, el partido Verde, el pésimo desempeño en cargos administrativos anteriores, incluyendo su ineficacia en el gobierno de Acapulco y la puesta en marcha de una campaña que visiblemente derrochó millonarios recursos públicos conferidos por el IEEG, CEN del PRI, ayuntamientos de dentro y fuera de Guerrero, pero también los que provinieron de empresarios y líderes que apostaron a la continuidad del modelo sistémico, que devuelve apoyos a través de contratos, concesiones y/o cargos en la administración estatal.

El cómputo electoral no es puramente estadístico, ya que las cifras se traducen en una radiografía del comportamiento político-electoral en Guerrero y de las fortalezas y debilidades partidistas, toda vez que en los 28 distritos se puede detectar el posicionamiento real de candidatos y proyectos. Al unísono, los números sacan a relucir las deplorables actuaciones de presidentes municipales, políticos, medios de comunicación y la percepción negativa hacia el gobierno de Felipe Calderón. Cuando la cúpula del PRI compró el boleto que traía en venta MAB, quien voceaba su supuesta victoria anticipada por haber ganado -diecisiete meses antes- la presidencia de Acapulco, no se percató que la población guerrerense no era Acapulco en 2008 y que “el chaparrito entrón y cabrón” como él mismo se hacía llamar en campaña, era una carta muy desgastada por la larga lista de agravios, acusaciones por presumibles desvíos de fondos públicos, traiciones y cambios de estafeta al más puro estilo palaciego que generó a su paso por la administración pública y en los grupos a los que ha pertenecido desde la década de los ochenta del siglo XX.

Con todo este bagaje negativo MAB fue propulsado como heraldo del PRI enfundado en formato coloreado de verde, corazón rojo y frases de marketing compuestas por 3 ó 4 palabras que no mostraron nada sustantivo a la ciudadanía. Por esto y más el cómputo final proporcionado por el IEEG, el domingo 6 de febrero pasado, debe servir de reflexión y como punto de partida para próximos estudios sobre actitud y desenvolvimiento sociopolítico, a fin de que haya una vuelta a la instalación de paradigmas más consolidados para pensar y hacer política. A continuación explico los resultados electorales del 30 de enero 2011 en Guerrero:

En el distrito 1 con cabecera en Chilpancingo, AAR obtuvo 32 mil 170 votos. MAB sumó 18 mil 425 papeletas y PAN 503 votos. Asimismo, en el distrito 15 también perteneciente a Chilpancingo, AAR contabilizó 38 mil 921 sufragios, MAB 22 mil 867 votos y PAN 632. Grosso modo la coalición de AAR obtuvo 71 mil votos y la alianza añorvista 41 mil, es decir, hubo 30 mil votos de diferencia en la capital del estado donde aparentemente debió haber existido control del actual presidente de extracción priista, Héctor Astudillo Flores. Muchos priistas que ahora están buscando culpables reales y ficticios han asumido que el mandatario capitalino apoyó al candidato de su partido de dientes para afuera, pero que desde el mes de octubre 2010 estuvo tendiendo puentes de acercamiento con AAR para asegurar gobernabilidad en el corto plazo. Personas cercanas al ex-candidato a la gubernatura de Guerrero en 2004 han comentado que Astudillo Flores tuvo la certeza, desde julio pasado, que el candidato de la coalición Guerrero nos Une sería el ganador de la contienda.

Algunos periodistas aseguran que la sociedad chilpancinguense vota por autoridades priistas en lo local, pero que a nivel regional vota por mejores opciones, en este caso por AAR. ¿Dónde estuvo Efrén Leyva Acevedo, presidente del PRI-Gro., ya que no se apreciaron trabajos de consolidación territorial, pese a que la sede y recursos logísticos de dicho partido están asentados en la capital del estado? ¿Qué hicieron los emisarios priistas venidos de 5 entidades, pues no lograron sumar votos, sino por el contrario, produjeron proporciones negativas de 2 a 1 con respecto a AAR? ¿Es verdad que solamente estuvieron en hoteles de cinco estrellas de Acapulco y Zihuatanejo disfrutando de sus exorbitantes viáticos y emitiendo tarjetas informativas en las que se vaticinaba el triunfo de MAB sin soporte evidencial?

Hay voces que señalan que el presidente del priismo guerrerense se cobró las continuas afrentas de MAB cuando le impidió operar estrategias electorales en Acapulco, Costa Grande y Costa Chica. MAB acabó asignando dichas tareas a colaboradores que nunca han demostrado trabajo de base ni mucho menos eficacia en tareas gubernamentales.

En el distrito 2 de Tixtla y tres municipio circunvecinos *, AAR obtuvo 18 mil 366 votos; MAB atrajo 16 mil 400 y el PAN tuvo 519 votos. Casi dos mil sufragios de diferencia a favor del triunfador, lo que demuestra que a pesar de considerarse municipio controlado por el priismo, la labor del alcalde Jorge Luis Campos Espíritu fue desaprobada por la ciudadanía, debido a la desatención de comunidades rurales, indígenas y al desastroso estado físico de la tubería de agua potable y drenaje. La tierra del consumador de la independencia mexicana, Vicente Guerrero Saldaña y de uno de los hombres más brillantes de la cultura universal, Ignacio Manuel Altamirano, no se tiñó de verde, blanco y rojo, pero sí volcó sus preferencias hacia AAR.

En el distrito 3 de Chilapa y tres municipios circunscritos *, AAR ganó con 21 mil 741 votos; MAB tuvo 21 mil 517 y el PAN alcanzó 943. Si a esto se aúnan los resultados del distrito 25 con circunscripción en Chilapa, 16 mil 276 sufragios fueron para AAR, 14 mil 968 para MAB y 336 para el PAN; la cifra global cerró en: 38 mil para AAR, 36 mil para MAB y 1 mil 279 para el partido blanquiazul. Al igual que Tixtla, este municipio dotó del triunfo suficiente a AAR, quitándole al PRI una plataforma política en el centro del estado. El partido tricolor, los profesores “institucionales” del SNTE y líderes sectoriales no pudieron proporcionar la contundencia electoral para MAB. ¡Ni modo! dijo el indígena que baja desde Tlapa, los fines de semana, a vender huaraches de cuero y suela de llanta a la plaza principal de esta tradicional población.

Al otro lado de la entidad, en el distrito 4 de Tecpan, que también abarca los municipios de Atoyac y Benito Juárez (San Jerónimo), AAR ganó con 28 mil 296 votos, MAB tuvo 23 mil 621 y el PAN consiguió 303 votos. Si en el pasado reciente este municipio con demografía cercana a 100 mil habitantes fue señalado como coordenada geopolítica afín al PRI, ahora ni con los movimientos del presidente Nadín Torralba Mejía pudo conseguir la victoria de MAB. A través de la imagen positiva de AAR, creada durante su desarrollo político-administrativos a nivel estatal y nacional; los oficios y estructura de movilización del PRD en Atoyac y San Jerónimo, así como la operación de mujeres y hombres cercanos al actual gobernador Zeferino Torreblanca, como Armando Ríos Piter, autodenominado “El Jaguar”, la coalición Guerrero nos Une pudo más que la maquinaria priista que contabilizaba -desde principios de 2010- como suyo este distrito electoral.

En el distrito 5 de Acapulco y municipios adheridos *, AAR triunfó con 26 mil 548 votos, MAB obtuvo 16 mil 322 y el PAN contabilizó 595. En el distrito 13 de Acapulco, AAR tuvo 31 mil 632 sufragios, MAB 23 mil 043 votos y el PAN tuvo 692. En el distrito 16 de Acapulco, AAR ganó con 26 mil 323 votos, MAB sumó 18 mil 226 y el PAN 450 votos. En estos tres distritos AAR consiguió 84 mil 503 votos efectivos, más de 26 mil 922 votos que los sumados por MAB. El PAN obtuvo tan sólo 1 mil 737 sufragios, cantidad tan insignificante en términos políticos, que puede compararse con la afluencia promedio de clientes -durante 2 horas- en un centro comercial.

En el distrito 17 de Acapulco, AAR salió victorioso con 29 mil 267 votos, MAB computó 16 mil 952 sufragios y el PAN 646. En el distrito 18 también de Acapulco, AAR triunfó con 32 mil 553 sufragios, MAB obtuvo 24 mil 743 votos y el PAN 695. En el distrito 26 de Acapulco, AAR captó 27 mil 082 votos, MAB 15 mil 845 sufragios y el PAN 690. Finalmente, el distrito 28 de Acapulco, AAR triunfó con 24 mil 325 votos, MAB 16 mil 272 sufragios y el PAN 477. Otra vez arrasó AAR con 113 mil 227 votos contantes y sonantes, 39 mil 405 sufragios más que MAB. El partido blanco y azul al cual pertenece el presidente de la República computó tan sólo 2 mil 508 votos.

Las cifras captadas en el municipio más importante de Guerrero, desde el punto de vista demográfico y económico, muestran que el ex-candidato MAB, presidente constitucional con licencia, aún cuando contó con recursos materiales, humanos, financieros y técnicos del Ayuntamiento, haber impuesto a colaboradores en puestos de operación política y vanagloriarse que Acapulco era propiedad tricolor por su triunfo en 2008, tuvo un revés estrepitoso. No fue la propaganda negra, Ebrard o las “tribus” del PRD, PT o Convergencia, sino el pésimo desempeño como administrador, como político saltimbanqui, como incumplidor de promesas en lo concerniente a servicios públicos y como derrochador de cantidades millonarias de dinero en campaña, lo que llevaron al PRI y a MAB a la derrota.

En la mente del perdedor lo único rescatable es que tuvo para sí 131 mil 403 votos, olvidándose que dicha cifra representa solamente un 39% del total de votantes, que frente al 59.31% que obtuvo AAR, no es suficiente para seguir asegurando que tiene hegemonía y por consiguiente, legitimidad. MAB, al confirmar su inferioridad electoral, está viendo bajar su cuerpo a la tumba política, que quiere rellenar con la vuelta a la presidencia. ¿Cómo pretende regresar? ¿Como político perdedor que no le interesó dejar al garete las responsabilidades administrativas y sociales de su mandato para perseguir el interés personal y el de los clanes del poder regional? ¿Como “ganador” del 39% de votos en el municipio que mal gobernó? ¿Como primo que rompió lazos familiares por codicia o cómo hombre malagradecido que le dio la espalda y acusó de “traidor” a su mentor y jefe en cargos públicos? ¿Como fabricante de falacias que gastó millonarios recursos en promoción personal antes, durante y después de la contienda electoral 2010-2011? ¿Cómo mesías que en estos momentos anda recorriendo algunas poblaciones en las siete regiones de Guerrero dando gracias por el medio millón de votos recibidos y augurando regresar a la silla presidencial de Acapulco para ahora sí otorgar tiempos mejores a sus habitantes?

¿Por qué los priistas no hicieron caso a Fernando Moreno, delegado especial del CEN-PRI y ex-gobernador de Colima, cuando en reuniones de evaluación afirmaba a todos los politiqueros guerrerenses que la elección no se trataba de dinero, sino de inteligencia y trabajo proveniente de la base? ¿Dónde anduvieron Alejandro Carabias, Fermín Alvarado, Vicente Trujillo, Erika Luhrs, Efrén Leyva, Oscar Rangel, Miguel Ángel Hernández Albarrán o Bismarck Villanueva Bracho, por citar sólo algunos? ¿Quiénes seguirán respetando a MAB en la CTM, sindicaturas, regidurías, asociaciones empresariales y organizaciones no gubernamentales? La verdad es que el perdedor de la contienda tiene un año y medio de terror –cuando logre regresar al Ayuntamiento- y otro decenio más de ostracismo. Sería provechoso que alguien le aconsejara que el exilio es una salida más o menos “honorable” o que la huída a un puesto de segundo nivel podría ser muy recomendable para no generar más controversias, apuntan algunos colegas. Ya se verá.

Por otro lado, en el distrito 6 de Ometepec y tres municipios circunscritos *, AAR triunfó con 33 mil 764 votos, MAB sumó 18 mil 322 y el PAN tuvo 265 papeletas validadas. Los resultados están exponiendo que las dos terceras partes de la ciudadanía de este municipio, lugar de nacimiento de AAR y de la ascendencia de MAB, fueron para el primero. Acapulco y Ometepec son para MAB los símbolos más emblemáticos de su pérdida, la cual no es solamente política, sino personal, íntima. La líder indígena Aceadeth Rocha o los priistas que antes alababan a AAR no pudieron detener su supremacía electoral. Las cifras ratifican la imagen consolidada de AAR y que el PRD cuenta aún con respaldo social en ese importante municipio de la Costa Chica desde hace 2 años.

En el distrito 7 de Coyuca de Catalán y dos municipios circunvecinos *, AAR tuvo 19 mil 732 votos, MAB ganó con 698 sufragios más, es decir, con 20 mil 430, y el PAN contabilizó 231. La misma secuencia continuó en el distrito 8 de Teloloapan, pues AAR alcanzó 18 mil 298 sufragios y MAB triunfó con 149 votos más, o sea, 18 mil 447 papeletas y el PAN logró 320. Ambas circunscripciones se encuentran “controladas” por los Figueroa, aseguran los priistas, pero aún con esto, la ventaja de MAB fue pírrica y en el futuro no será creíble la versión de predominio priista.

En el distrito 9 de Iguala y municipios circunscritos *, AAR triunfó con 21 mil 993 votos, MAB tuvo 19 mil 195 sufragios y el PAN captó un mil 266. En el distrito 21 también en Iguala, AAR ganó con 24 mil 103 votos, MAB 19 mil 888 y el PAN con 858. El municipio cuna de la Bandera Nacional con sus tres colores y el águila devorando la serpiente de cascabel no dejó que ganara el partido que usufructúa políticamente el verde, blanco y rojo, desde 1929.

Cerca de ahí, en el distrito 10 de Taxco, AAR perdió por casi mil votos: 16 mil 746 votos contra 17 mil 694 sufragios de MAB y el PAN logró mil 268 votos. En esta zona electoral el PRI trabajó bien y la coalición se confió a los supuestos arreglos de panistas. Unas de cal por otras de arena. Sin embargo, en el otro distrito de Taxco, el 19, AAR obtuvo 13 mil 061 sufragios, MAB 11 mil 753 votos y el PAN un mil 069. En el cómputo total, Taxco fue ganado por la coalición Guerrero nos Une con poco menos de 400 votos.

En el distrito 11 de Tlapa y cinco vecinos adscritos *, AAR obtuvo 23 mil 821 sufragios, MAB 18 mil 941 y el PAN 356 votos. En el distrito 27 también en Tlapa, AAR ganó con 17 mil 718 votos, MAB alcanzó 12 mil 201 y el PAN 197. La zona más atrasada en el plano socioeconómico de Guerrero, controlada muchos años por el PRI, vertió sus votos a la coalición de AAR, pese al despliegue del partido tricolor, principalmente en sectores campesinos e indígenas.

En el distrito 12 de Zihuatanejo y cuatro municipios circunscritos *, AAR triunfó con 36 mil 874 votos, MAB tuvo 34 mil 484 y el PAN alcanzó 875. Este municipio clave para la economía del estado, colindante con Michoacán no quiso regresar al PRI y se unió al llamado “corredor opositor” de la Costa Grande de Guerrero que comprende Coyuca de Benítez, Atoyac, San Jerónimo y Tecpan.

En el distrito 14 de Ayutla y otros municipios aledaños *, AAR ganó con 26 mil 897 sufragios, MAB tuvo 21 mil 365 y el PAN 929. En este espacio la “aplanadora priista” no pudo obtener el triunfo para su abanderado, que no adquirió presencia mayoritaria ni contacto real con la población.

En el distrito 20 de Arcelia y los municipios de Totolapan y Tlapehuala, AAR perdió por 622 votos, es decir, tuvo para sí 16 mil 201, frente a los 16 mil 823 de MAB. El PAN logró apenas 128 sufragios. Los votos priistas costaron mucho en esta zona de influencia figueroista, porque los analistas del PRI aseguraban un triunfo con más de 4 mil sufragios de diferencia y no fue así.

En el distrito 22 de Huamuxtitlán y cinco municipios circunscritos *, AAR alcanzó 11 mil 737 votos, MAB 10 mil 545 y el PAN 266. En este escenario regional se dio sorpresa, pues el PRI había asegurado victoria anticipada frente a la coalición del PRD, PT y Convergencia, pero los cálculos le fallaron por un mil 192 sufragios.

En el distrito 23 de Pungarabato y los municipios de Cutzamala y Tlalchapa, AAR triunfó por 440 votos, es decir, obtuvo 14 mil 685 boletas, frente a los 14 mil 245 de MAB. El PAN captó solamente 266. Otro revés para el priismo acostumbrado a mantener cerrada esta zona.

En el distrito 24 de San Luis Acatlán y municipios como Azoyú, Copala, Marquelia, entre otros *, AAR ganó con 24 mil 669 sufragios, MAB obtuvo 10 mil 904 y el PAN contabilizó 291 votos. Aún cuando el PRI se regodeaba de quitarle presencia a AAR en la región de la Costa Chica, éste conservó su dominio y sacó la victoria electoral en proporción de 2.2 a 1.

A manera de conclusión.

A.- Las elecciones Guerrero 2011 debe ser apreciada como una lección para el PRI estatal y nacional, toda vez que la recuperación electoral de 2006 y 2008 no fue condición absoluta para pronosticar el regreso a la gubernatura del estado ni mucho menos afirmar la vuelta a la presidencia de México en 2012.

B.- 2011 no será “pan comido” para el PRI en las cinco elecciones que faltan por realizarse, ya que Guerrero y después Baja California Sur fueron ganados por medio de una colación de centro-izquierda y por el PAN, respectivamente. Los demás partidos tendrán que sentarse a analizar los pasos a seguir, tanto en solitario como en forma coaligada si es que así lo determinan las dirigencias, pero sobre todo la base militante.

C.- Por lo mismo, en la elaboración de escenarios prospectivos para este año y 2012, la figura de las alianzas debe aparecer como una constante analítica de gran importancia, en virtud de que el pragmatismo político está sirviendo como eje rector para no dejar llegar al PRI a los poderes Ejecutivo de estados y la República.

CH.- Ángel Aguirre Rivero llega como gobernante legitimado por una amplia mayoría ciudadana, lo que dará impulso a transformaciones en cuatro años y ocho meses de gestión.

D.- El PRI tendrá que reformar sus estrategias políticas, administrativas y electorales si quiere competir a futuro con posibilidades reales de triunfo, pues su actual andamiaje le está restando -incluso- votos duros en circunscripciones que han sido catalogadas como seguras. Deberá además seleccionar a candidatos con presencia, trabajo y legitimidad, para que la gente crea en ellos. Por lo tanto tendrá que desechar recomendaciones o imposiciones de políticos “reciclados”.

E.- Guerrero deberá entrar a un proceso de estabilidad, re-diseño económico-productivo y convivencia social, lo que no significa olvido ni perdón al mayoreo, pues los enemigos de la democracia pulularon y ahí siguen estando ahora con rostros compungidos requiriendo indulgencia. Sin embargo, agazapados en la sombra, a la menor oportunidad, pueden transmutarse en animales peligrosos para el desarrollo del estado. B.H.G. Ω

NOTA IMPORTANTE:
* Para mayor ahondamiento en lo relativo a la composición de distritos electorales, recomiendo consultar el Código Electoral del Estado de Guerrero, número 264, páginas 15-18.

Etiquetas: , , , , , , , ,

martes, 26 de octubre de 2010

UNA RADIOGRAFÍA DE LAS ELECCIONES 2011 EN EL ESTADO DE GUERRERO, MÉXICO


RADIOGRAFÍA DE LAS ELECCIONES EN GUERRERO 2011: entre la violencia y lo mediático.
Por Baltasar Hernández Gómez.


Cruzando la zona limítrofe del análisis prospectivo que avizora un proceso electoral muy reñido entre Ángel Aguirre Rivero (candidato de la coalición PRD, Convergencia y PT) y Manuel Añorve Baños (candidato del PRI), las campañas en Guerrero serán un laboratorio político y campo de batalla donde se implantarán tácticas de posicionamiento territorial y mediático que distan mucho de seguir los manuales filosóficos y normativos para aterrizar teorías y modelos políticos en la realidad: la realpolitik, o sea, el pragmatismo de la política llegó para quedarse, pues lo que está en juego es el poder para los próximos años. La trascendencia de la coyuntura radica en que la entidad, al igual que el estado de México, va a ser punta de lanza para el diseño de novedosos paradigmas de operatividad y manejo organizacional para asegurar escenarios confiables en 2012 para el PRI y las alianzas que se logren concretar.

El enfrentamiento no será entre ex-amigos/aliados/parientes/correligionarios, sino entre grupos que se disputan su futuro político por medio de sacar a relucir prácticas probadas y otras de nuevo cuño para captar y retener el mayor número de votos en los 81 municipios del estado. Esta meta presupone que el duelo será violento, pero no sólo por el golpeteo [físico, verbal o psicológico] que puedan infligirse ambos contendientes o sus equipos de trabajo, sino por tres elementos que permean el escenario regional: 1) El tenor comunicacional impuesto por Añorve Baños y sus promotores está basado en el exterminio de lo que representa Ángel Aguirre y adherentes sin importar que en ello se diezme la participación y fe de la ciudadanía y organismos no gubernamentales por la democracia; 2) La contienda está inmersa en una esfera de miedo, toda vez que la escalada de crímenes regionales son perpetrados con métodos tan horrendos que ni a los asesinos de Chicago, Nueva York, Tokio o Sicilia se les hubiera ocurrido hacer, anteponiendo signos de terror; y 3) La crisis endémica entremezcla factores aleatorios que pueden ocasionar el resurgimiento de animosidades por parte de grupos subversivos y ciudadanos que se sienten traicionados por el sistema político que, entre otras cosas, acabó imponiendo un modelo procedimental, que dota de fuero e irresponsabilidad a los gobernantes y legisladores.

En los dos últimos meses de 2010 y primer semana de enero de 2011 habrá una oferta mediática excesiva; de reuniones tras bambalinas entre grupos financieros, políticos, civiles y clericales, para poner muy en claro el acento en los intereses que obtendrán para continuar con el status quo; de compra de consciencias y votos por medio de despensas, reparto de dinero y agua en contenedores; de presiones en la administración pública y privada, para que voten por la preferencia del patrón; de bombardeos inmisericordes en televisión, prensa, radio e internet, así como volantes, trípticos y panfletos de todo tipo para confundir a votantes firmes o potenciales hacia una u otra opción.

Añorve Baños ya tiene dos meses poniendo las fichas del dominó político en el tapete de las discusiones en petit comité, así como en los mensajes discursivos y flashes que aparecen en la mayoría de los medios impresos y electrónicos que ha podido poner de su lado, a partir de la gestión monetaria que se despliega en la oficina de comunicación social del ayuntamiento de Acapulco [en este año el monto para publicidad, marketing gubernamental y culto a la personalidad de Manuel Añorve fue de 100 millones de pesos, cantidad que representa el 6.5% del presupuesto global autorizado. Dicho monto –paradójicamente- es el mismo que va a ser solicitado como empréstito emergente para solventar supuestamente problemas financieros de las dependencias gubernamentales. Esto con la anuencia del mayoriteo de los regidores pertenecientes al cabildo porteño].

La “grilla” y el “complotismo” desatados por heraldos de la conspiración y el disturbio premeditado, que levantan polvo para conseguir mayores ganancias, están penetrando la percepción de varios núcleos poblacionales, instaurando la idea de que habrá una campaña plagada de falsedades y triquiñuelas. Queda al descubierto que lo menos importante para el PRI y su emisario es el bienestar para todos, porque su mandato irá encaminado a la repartición de plazas municipales, delegaciones federales, diputaciones, senadurías, concesiones de negocios y construcciones, entre otras cientos de canonjías que vuelven inmensamente millonario a cualquiera de la noche a la mañana; lo cual genera desde ahora rechazo.

Manuel Añorve Baños y los priistas ambicionan recuperar Guerrero y su influencia, privilegiando el rescate de: A) Los 63,794 kilómetros cuadrados de superficie que tiene la entidad, que equivale al 3.2% de la extensión total de la nación; B) El grueso del padrón electoral de la entidad que está compuesto por un poco más de 2 millones cuatrocientos mil ciudadanos registrados, que representan el 2.9% del listado nacional, y C) La importancia geopolítica que tiene porque sus colindancias ensamblan al estado de México, Michoacán, Oaxaca, Morelos y Puebla, que son centros de control socioeconómico para cualquier partido, pero muy en especial para el PRD y PRI.

Los impulsores de Manuel Añorve Baños saben perfectamente que se juegan el todo por el todo para reconquistar el poder en la entidad, exigencia que suponen volverá a proporcionarles dividendos políticos, de influencia social y atesoramiento de cientos de millones de pesos, en virtud de que tendrían la llave maestra para acceder al cofre de recursos públicos y, al mismo tiempo, la promoción de negocios particulares en tierra, mar y lagunas, concesiones en bienes y servicios, compras al mayoreo de materiales para el gobierno, préstamos a fondo perdido, etc. No obstante que los resultados electorales de 2009 demuestran que los tres principales partidos [PRI, PRD y PAN] tuvieron una disminución de votos en relación a pasadas contiendas: el PRD perdió 152 mil votos; el PRI disminuyó 34 mil votos y el PAN mermó su capital político en 23 mil votos, el partido tricolor se situó por encima del partido negro-amarelo en diez puntos porcentuales, por lo que vaticina escenarios de triunfo indiscutible para 2011. Sin embargo, las condiciones no permanecen inalterables, pues en los 19 meses que Manuel Añorve gobernó Acapulco dejó una estela de agravios, divisiones, obras incompletas y manejo oscuro de las finanzas públicas (que entre otras cosas produjo un sobreendeudamiento de 700 millones), tatuando el sello de ineficacia, derroche, desatención y soberbia en su figura y, por ende, la de su partido.

Acapulqueños y guerrerenses de las siete regiones del estado saben ahora que si el abanderado priista llegara a tener una mínima posibilidad de victoria, arribarán políticos de antaño y otros que se han sumado por interés y amiguismo, los cuales son identificados como personas non gratas, debido a que han sido señalados como partícipes en actos de corrupción, nepotismo, malversación de fondos, peculado y represión. Es por esto que en el imaginario colectivo quedó perfectamente definida la consigna de no permitir que vuelvan episodios infames de enriquecimientos inexplicables, que luego se materializan en mansiones, autos lujosos, joyas, objetos de arte, cuentas bancarias en Suiza o Bahamas y propiedades en el país, Europa y Estados Unidos.

El laboratorio añorvista/figueroista/renéjuarista requiere ser entronizado en Casa Guerrero, a fin de que se continúen practicando procedimientos truculentos en el manejo de presupuestos públicos, convenios con el sector empresarial afín, adquisición de bienes inmuebles, consumibles, servicios diversos, obra pública, expropiaciones de terrenos con gran valor comercial y puestos de elección, entre otros cientos de actos deshonestos, para así recuperar el capital perdido durante 6 años de gobierno no priista a nivel estatal y otros tantos en el ámbito municipal. En este juego perverso de retornar al poder, las cifras que venden algunas firmas encuestadoras, como son los casos del Gabinete de Comunicación Estratégica y Mitofsky quieren erigirse como sonidos de fanfarria anticipada para los priistas, pues conjeturan que el PRI puede ganar la elección sin problemas de gran calado. Aunque los datos de las elecciones 2008 en Guerrero y 2010 en catorce entidades de la República Mexicana indican un alza para el Revolucionario Institucional y una posible intencionalidad de voto para su candidato en el estado, tal aseveración no está libre de refutación, en virtud de lo siguiente:

1.- La aparente direccionalidad de voto hacia el PRI no tiene que ver con su “reinvención” como partido preocupado y ocupado por las causas sociales, sino con la baja provocada por dirigentes, militantes y agregados a las filas del PRD y del PAN, que llegaron a puestos administrativos y de elección popular, traicionando el sentir y la confianza social. Desde esta perspectiva Aguirre Rivero está desmarcado del carisma ineficaz, tenebroso, arrogante y alejado de la sociedad, debido a su labor de perfil [no pretencioso] en los tres años que fungió como gobernador sustituto (1996-1999) y a los trabajos hechos en el Senado. Esto probablemente le sumará un número importante de sufragios para enero 2011, pese a la guerra de baja intensidad y propaganda negra de añorvistas.

2.- Si fuera cierta la premisa de que en este momento el PRI está en la cima de las preferencias electorales, también lo es que el PRD conserva una parte substancial de partidarios y simpatizantes que, sumados con priistas inconformes por la imposición de Manuel Añorve, convergencistas, petistas, panistas y panalistas, pueden inclinar la balanza a favor de Ángel Aguirre.

3.- La pésima gestión de Manuel Añorve al frente del ayuntamiento de Acapulco es la cereza que corona el pastel de merengue desinflado, pues en su trotar por el municipio no sumó, sino por el contrario, restó voluntades y apoyos, debido a que su actuación lo ha puesto como uno de los peores gobernantes locales, toda vez que no cumplió con las promesas de campaña, principalmente en lo que respecta al abastecimiento de agua potable, la cual tiene meses sin llegar con regularidad y calidad a colonias populares, fraccionamientos, hoteles, restaurantes, centros comerciales, escuelas y negocios mercantiles. En la segunda semana de octubre, Añorve le echó la culpa de dicha contrariedad a las compañías contratadas para resolver el problema de surtimiento, cuando en realidad él omitió inyectarle dinero y recursos técnicos. Lo anterior, restará un cúmulo de sufragios para el PRI, que serán reubicados para Aguirre Rivero.

4.- El apoyo de la denominada “clase política priista” hacia Añorve Baños sólo imprime la idea de que existe unidad en la cargada institucional de los dinosaurios, así como la presunción de que habrá voluminosos recursos y artimañas vinculadas a su campaña. Más allá de la fotografía de Manuel Añorve con ex–gobernadores, Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes y políticos regionales como Héctor Astudillo y Héctor Vicario, los opositores al tricolor y principalmente la sociedad civil no organizada reconoce que con estos impulsores, Añorve será más de lo mismo, pero enmarcado en un formato remasterizado que causará muchos daños al bienestar social, económico y político de los guerrerenses.

La intensidad de las campañas oficiales, los debates, preferencias, fobias y reacomodos que se vivirán en las calles aumentarán en forma exponencial, lo que representa para el PRI y su candidato Añorve Baños el caldo de cultivo para la utilización de técnicas de provocación, con el propósito de estimular un clima de inestabilidad y temor en la población. El escenario primigenio que ideó Manuel Añorve, desde que quiso alcanzar la presidencia constitucional de Acapulco no se concretó, ya que en lugar de construir una plataforma consolidada que lo posicionara con un capital político elevado y una imagen de gobernante efectivo en el lapso comprendido de 2009-2010, se condujo como candidato anticipado, sediento de poder y gloria. En lugar de sumar sustentos ciudadanos estuvo enfocado a tejer concertaciones cupulares, pasearse en colonias y foros, así como mercadearse en los mass media, lo que terminó siendo una disipación de fuerza y una larga cadena de errores, atropellos y enconos, que refuerzan todos los días quienes viven en Acapulco.

El gobierno que dejó a la deriva Añorve Baños y que puso en manos de su incondicional José Luis Ávila Sánchez para tapar los hoyos negros que dejó en la tesorería acapulqueña, no le acarreó un “padrinazgo regional”, sino una mayor dependencia de los grupos priistas dominantes, lo que produjo que sea visto como un político del desastre, poniéndolo en estos momentos entre la espada y la pared, en virtud de que no hizo absolutamente nada por la prosperidad del municipio, sus habitantes y visitantes (nada de obra pública con impacto social y productivo, nada de programas de fondo para incentivar trabajo y nada de promoción turística). La cercanía de Manuel Añorve con la función pública lo desgastó al grado de perder el norte en la brújula y si a esto se le agrega el reciente apego con las cabezas de los clanes políticos del estado, está convertido en el foco del repudio y suspicacia social: el lema de su campaña 2008, “Tiempos Mejores”, nunca se materializó, lo cual generó que la sociedad se sienta burlada.

Ni cómo le haga para arrancarse el estigma de administrador incompetente, que careció de capacidad para enmendar -por lo menos- los problemas de infraestructura urbana y rural. La gente que lo rodea, que vive en las vitrinas de cafés, como decía en vida el decano del periodismo guerrerense, mi amigo Carlos Ortiz, lo tratan de defender sin fundamentos, porque en ello les va la oportunidad de evitar más años de ostracismo y pobreza (tal y como sucedió en el periodo comprendido de 1999 a 2009). Lo cierto es que ninguno ofrece liderazgo ni atracción de sufragios contantes y sonantes.

Los pregoneros de Añorve Baños aseguran que en Guerrero no se repetirá el efecto Malova (acrónimo de Mario López Valdez, gobernador electo de Sinaloa, quien ganó las elecciones de mayo pasado, a través de la unidad política de partidos opositores al PRI) y que Aguirre Rivero no tiene el empuje necesario para desplazar los cientos de millones de pesos que están invirtiendo los grupos priistas en la campaña añorvista. Afirman que van a destrozar a Ángel Aguirre y a sus seguidores por medio de la división, intimidación o compra de consciencia y que al final la ciudadanía olvidará eventos como Aguas Blancas, corrupción ominosa y represiones de las dos pasadas administraciones estatales priistas, para hacerla que piense enajenadamente en el verde pistache con el que se visten Manuel Añorve, familiares, amigos y cómplices de la nombrada “Operación Traición Ometepequense en Acapulco”.

Posdata 1:
Un lector anónimo puso en mi blog “Respetuosamente, pus qué le hizo Manuel Añorve” a lo que contesté que nada en lo personal ni profesional, sin embargo, quiero dejar muy claro que sí hizo muchas cosas negativas hacia mi persona y a los cientos de miles de acapulqueños que sufrieron percances físicos y deterioros en sus automóviles al caer en baches. Sí perjudicó a miles de familias al no contar con agua para asearse, cocinar y lavar. Sí puso en verdaderos aprietos a quienes van a los mercados y encuentran inseguridad, robo de aceras e inmundicia por doquier. Sí arruinó a los acapulqueños al dar manga ancha a policías y tránsitos que piden –sin recato alguno- dádivas obligatorias para el almuerzo o pago de mensualidades de autos nuevos. Sí afectó a estudiantes, amas de casa y ciudadanía en general cuando olvidó ofrecer protección y seguridad en calles sin alumbrado público ni módulos de atención y vigilancia.

Sí afligió a comerciantes, hoteleros, restauranteros y discotequeros que no vieron ningún tipo de promoción turística para siquiera sostener sus negocios y las fuentes de trabajo que generan. Sí dañó a los acapulqueños al ejercer los presupuestos financieros con absolutismo y discrecionalidad, favoreciendo las arcas de sus funcionarios, familiares y amigos, lo cual dejó sin recursos a cientos de productores agropecuarios y acuícolas y a miles de acapulqueños sin programas, obras y servicios con sentido social, porque destinó mucho dinero a promoción institucional y personal.

Posdata 2:
A todas las personas que han mostrado su preocupación sobre un probable exilio, derivado de mis trabajos de análisis político, que claramente no están apegados a la vertiente oficialista de Manuel Añorve, les comunico que no estoy pensando en desterrarme de mi Acapulco si éste llegara a la gubernatura. Al contrario, no cejaré en expresar públicamente mi opinión, porque soy un férreo defensor de la libertad de expresión y el derecho a la crítica. B.H.G. Ω

Etiquetas: , , , , ,