ANÁLISIS POLÍTICO Y SOCIAL, MANEJO DE CRISIS, MARKETING, COMUNICACIÓN Y ALTA DIRECCIÓN

Este es un espacio para conceptualizar, analizar, efectuar crítica y proponer estudios sobre política aplicada, marketing, comunicación, educación, métodos aplicados, alta dirección y proyectos sustentables. Contacto:baltasarhernandezgomez1@hotmail.com, baltasarhg@gmail.com

martes, 23 de noviembre de 2010

OBRAS PÚBLICAS REALIZADAS CON AUTORITARISMO: Corrupción y mentiras en Acapulco, Gro., México.


OBRAS PÚBLICAS REALIZADAS CON AUTORITARISMO Y CORRUPCIÓN
Mentiras y gastos infructuosos en el puente Bicentenario de Acapulco
Baltasar Hernández Gómez


Sin importar la opinión de grupos ambientalistas, urbanistas, partidos políticos, empresarios y ciudadanía en general, el pasado 20 de noviembre fue inaugurado el puente “Bicentenario” en Acapulco. Catalogada como la obra más importante por la actual administración local su puesta en marcha es más un simbolismo político que una práctica de buen gobierno, pues el objetivo de las autoridades municipales es hacer parecer que el viaducto elevado es resultado de la labor eficaz y modernista del presidente municipal con licencia indefinida, que en estos momentos contiende por la gubernatura del estado de Guerrero, Manuel Añorve Baños (MAB).

La postura social contraria a dicha construcción no provino de partidismos o enconos grupales, sino por la forma autoritaria en que fue proyectada, por su enorme costo presupuestal y su nula disfuncionalidad en el tramo nordeste de la segunda arteria vial de Acapulco, la avenida Cuauhtémoc. 391 metros lineales no valen 140 millones de pesos, menos aún cuando su operatividad no traerá mejoría alguna en lo que respecta a ingeniería vial, desarrollo urbano, conectividad comercial y turística: comparativamente hablando, el puente elevado “Vía Rápida”, que corre de la avenida Costera a la calzada Pie de la Cuesta, costó al Ayuntamiento 2005-2008 la cantidad de 40 millones de pesos, es decir, 280% menos que el puente “Bicentenario”.

Al final de cuentas el propósito de dicha construcción pretende ser vista como un obsequio gubernamental en el marco conmemorativo del centenario de la Revolución mexicana, de acuerdo a la óptica miope de MAB y su heredero espurio José Luis Ávila Sánchez, quien se ufana en asegurar que sólo con ellos Acapulco alcanzó la modernidad, olvidándose de los esfuerzos realizados por 3 administraciones que le antecedieron (Zeferino Torreblanca Galindo 1999-2002; López Rosas 2002-2005 y Salgado Macedonio 2005-2008) y las que anteriormente encabezaron sus correligionarios priistas.

El flamante puente “Bicentenario”, pintado con el color verde institucional que utiliza MAB en su campaña como candidato al gobierno de Guerrero y recubierto de propaganda institucional y política nació en la más pura tenebra, pues sus impactos viales, ecológicos (el puente quedó superpuesto en uno de los cauces que más destrozos provocó durante la estrepitosa caída de agua que trajo consigo el huracán Paulina), comerciales y turísticos no fueron puestos en la mesa del debate público. Su edificación tuvo un costo excesivamente gravoso, originando un mayor endeudamiento y el quebranto de programas sociales, en virtud de que los recursos fueron extraídos del Ramo 33, destinados -de origen- a planes y obras en sectores sociales vulnerables. Ninguna voz [bancos, agencias automotrices, instituciones educativas, comercios, partidos políticos y vecinos de 17 colonias y fraccionamientos habitacionales aledaños] fue tomada en consideración, porque lo trascendental para Añorve Baños era construir algo vistoso ante la incapacidad de gobernar bien en los últimos 19 meses.

Ante el vacío de poder generado por Manuel Añorve y su séquito, el puente queda como monumento a la antidemocracia y el autoritarismo, que trata de esconder los manejos discrecionales de millones de pesos que fueron usados para promoción personal y partidista, lo que ahora tiene en bancarrota a la tesorería municipal [más de 700 millones de pesos de deuda del Ayuntamiento con diversos organismos bancarios y bursátiles]. Los acapulqueños y visitantes tienen en frente un “elefante blanco” que barrita sin sentido, en medio del caos vial que producen estudiantes, automovilistas, usuarios del transporte público al tratar de llegar a sus centros de trabajo o centros de esparcimiento.

Bajo las columnas y el concreto se quiere enterrar el manejo turbio de los dineros de la sociedad y la enfermiza pretensión de MAB para “dejar huella” en su maniática carrera por escalar a puestos administrativos y de elección popular. Sin embargo, ni esto, las pipas de agua que se distribuyen discrecionalmente en colonias priistas o los miles de baches pueden borrar de la percepción acapulqueña la desastrosa y mentirosa administración encabezada por Manuel Añorve. No obstante que José Luis Ávila Sánchez se desvive en afirmar que pese al enojo de los enemigos, el PRI sí sabe gobernar y que el municipio está disfrutando de tiempos mejores (en clara alusión al lema principal de la campaña de su jefe), a ras del asfalto brotan las turbiedades de esta obra millonaria y meses en total desgobierno.

Fuera de este entramado lleno de corruptelas y mentiras, la ciudadanía transitará por el puente “Bicentenario” teniendo la certeza de que Manuel Añorve Baños y sus encubridores son personajes autócratas disfrazados de demócratas, pero sobre todo políticos/funcionarios ineptos y deshonestos. La historia se encargará de poner a cada quien en su lugar y muy pronto conoceremos su veredicto. B.H.G. Ω

Etiquetas: , , , ,

lunes, 11 de octubre de 2010

LAS CANALLADAS DE MANUEL AÑORVE BAÑOS: a donde llega revuelve el río.


LAS CANALLADAS DE MANUEL AÑORVE BAÑOS
A donde llega revuelve el río.
Por Baltasar Hernández Gómez


El pasado 4 de octubre los medios impresos de mayor circulación en Acapulco dieron a conocer los resultados de una encuesta realizada por la empresa Mitofsky donde Manuel Añorve Baños [presidente de Acapulco con licencia indefinida para contender por la gubernatura del estado de Guerrero en este año por el PRI] lleva ventaja porcentual sobre su principal opositor: 36.6% para Añorve Baños y 24.7% para Ángel Aguirre Rivero. Sin embargo, el levantamiento efectuado durante los tres últimos días del mes de septiembre por la controvertida compañía dirigida por Roy Campos en 120 puntos distritales, no refleja las verdaderas condiciones político/electorales prevalecientes en la entidad. El termómetro del sondeo soslaya los grados de decepción e incredulidad que tiene la sociedad civil ante los agravios socioeconómicos provocados por la llamada “clase política” y la ineficacia de gobernantes y legisladores.

Hasta el momento Añorve Baños se enfunda en las ganancias electorales de su partido en el mes de mayo pasado, que tonificaron el abanico priista de gobernadores y legisladores a lo largo y ancho de la República, así como también en el remolino de discursos que abordan un variado catálogo de temas: desde el ataque burdo a su oponente más fuerte hasta la estrategia subliminal para infundir en la ciudadanía la creencia de que Guerrero será un lugar de “Tiempos Mejores y con calificación de 10”. No obstante el derroche de recursos financieros, técnicos y humanos para posicionar al abanderado del PRI, cuando la campaña de Ángel Aguirre Rivero [candidato por la coalición PRD, Convergencia y PT] alcance su punto de estabilidad y crecimiento no sólo se emitirán amenazas y peroratas por parte del enjambre de arribistas que defienden vehementemente a su heraldo, sino en paralelo, saldrán a la luz la serie de polémicas actuaciones -por decir lo menos- cometidas por Manuel Añorve en su paso por la administración pública.

Muchas de las flemas que ha expulsado hacia arriba en su gira proselitista caerán por su propio peso, en virtud de que olvida que, en la praxis política mexicana, “los políticos deben tener mesura al hablar públicamente y mantener sus debilidades guardadas en baúl sellado”. La victoria obtenida por el PRI en las elecciones 2008 en Acapulco otorgó 73 mil 767 de sufragios a Manuel Añorve, cifra suficiente que destronó al PRD (partido que había tenido 3 trienios consecutivos al frente del gobierno municipal). Este número no representa condición sine qua non para aseverar que Guerrero será coloreado de verde, blanco y rojo, ya que el mérito no fue únicamente del Revolucionario Institucional o de él mismo, sino de las contrariedades del PRD e ineptitudes de la última administración municipal presidida por Félix Salgado Macedonio, así como por la carencia de organicidad estructural del partido Convergencia, que fue un importante receptáculo de votos provenientes de la sociedad civil, pero que no logró consolidarlos en apoyo vivo.

La salida de Ángel Aguirre de las filas del PRI puso en jaque las planificaciones anticipadas de “carro completo”, que anticipaban la llegada de Añorve & Company a Casa Guerrero. Por esto mismo el figueroismo, renejuarismo y grupos satelitales insisten en atacar ad homine al triple abanderado, Aguirre Rivero, así como a los organismos políticos, sindicales y civiles, priistas disconformes y líderes sociales que todavía no dan la cara abiertamente para rebelarse contra la imposición cupular a favor de Añorve Baños.

Hay que resaltar que Manuel Añorve debe mucho de su resurgimiento político al desencanto de perredistas, gente progresista, miembros de la sociedad civil no organizada y partidos aliados, que fueron abatidos por un sexenio claroscuro, por las constantes pugnas intestinas para conseguir puestos de elección, canonjías burocráticas, invasiones de predios, por la redistribución de plazas para el comercio ambulante, etc.; lo cual provocó una baja considerable de apoyos hacia el PRD y a todo lo que “huela” a actividad política. En Acapulco sucedió que, en aras de no volver a tener contacto con filibusteros y tribus caníbales de la autodenominada “izquierda” muchas personas optaron por el abstencionismo, o bien, volcaron su preferencia al partido que consideraron menos dañino. Así pues, en 2008 muchos votantes cruzaron el logotipo del partido con los colores de la bandera nacional, que promueve a corsarios de la política, disfrazados de hermanitas de la caridad con sotana verde. ¡Ni para quejarnos!, pues esto forma parte del juego de la democracia procedimental avalada por los tres poderes de la Unión, IFE e institutos estatales.

No se debe olvidar que la historia de Añorve Baños está íntimamente ligada a la carrera de Aguirre Rivero, quien fue hasta el año pasado su principal motor de acomodo político-social. El exgobernador le abrió las puertas dándole resguardo y trabajo, como por ejemplo: la subsecretaría de Trabajo; delegación estatal de Banobras; primera sindicatura de Acapulco; dirección general de Capama; secretaría de Finanzas de su gobierno interino, cuando Rubén Figueroa Alcocer dejó el cargo por el caso de Aguas Blancas; la alcaldía en Acapulco sustituyendo a Juan Salgado Tenorio (destituido por su irresponsabilidad ante la tragedia provocada por el huracán Paulina); asesoría en la Cámara de Senadores y la candidatura a la presidencia de Acapulco en 2008.

Ángel Aguirre recibió como pago la perfidia de su pupilo, ya que a finales del mes de agosto de este año llamó a Aguirre Rivero traidor, asegurando que “hubo un senador que dijo que estaba bien que el candidato tricolor fuera Manuel Añorve y que después se echó para atrás”. Mientras Aguirre Rivero le ayudó todo fue una continua toma de fotografías para el recuerdo, sonrisas y expresiones como “el Jefe mayor”. Cuando creyó volar con el respaldo de miembros prominentes del PRI nacional lo enfrentó, llamándolo renegado, volteapatrás e interesado…….Por eso es cierto el dicho “cría cuervos y te sacarán los ojos”.

El pasado no se olvida: un gran número de ciudadanos ha sido enfrentado a una campaña ideológica de distorsión y desinterés, que trata de borrar la memoria histórica, sumiéndolos en alienación y actuación pasiva. En cuanto a la trayectoria de Añorve Baños muchos quieren eliminar la remembranza que en 2001, el actual gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, dijo públicamente: “hay muchos delincuentes que no han ido a parar a la cárcel y que saquearon el puerto de Acapulco”, haciendo referencia directa a Añorve Baños. Esta aseveración no quedó en simple palabrería, pues en agosto del mismo año denunció, a través de la averiguación previa 266/AI/2001, al entonces expresidente interino Manuel Añorve por el delito de peculado al realizar la comprobación de recursos presupuestales enviados por la Federación con obras inexistentes.

La suma estimada del desvío fue de 70 millones de pesos, que sirvieron presuntamente para que Añorve Baños promoviera su imagen en el proceso interno del PRI en la contienda a la gubernatura de 1999, la que finalmente ganó René Juárez Cisneros. Entre abril/1998 y marzo/1999 -prosigue la denuncia oficial- el entonces secretario de desarrollo urbano, obras públicas y ecología, Javier Morales Bougart manejó chequeras en las instituciones bancarias Banamex, Bancomer, Bancrecer, Citibank y Serfín, para efectuar pagos por compra de material para construcción de obras sociales, cuya sustentación fue hecha con facturas apócrifas.

La contestación no se hizo esperar, pues en 2002, a punto de entregar Zeferino Torreblanca Galindo la presidencia de Acapulco a Alberto López Rosas, el entonces diputado federal Manuel Añorve Baños demandó a su antecesor -ante la PGR-, argumentando que éste y cinco de sus funcionarios cometieron el presunto delito de peculado. El monto calculado fue de 98.6 millones de pesos, así como la falta de comprobación de obras por un monto de 400 millones de pesos más. Añorve Baños sostuvo hace 8 años: “Estamos muy claros que Zeferino Torreblanca Galindo tiene que responder a esta presunción, porque no puede ser posible que en tres años estén por ahí en el aire alrededor de 400 millones de pesos (…) Estamos presentando pruebas de muchos de los soportes que no han sido cubiertos”. Y prosiguió: “No es posible que el señor esté engañando a la ciudadanía, no es posible que diga que está trabajando cuando es su obligación hacerlo y más cuando los recursos son federales (…) Tiene que comprobarlos, tienen que acreditar esta serie de acusaciones de obras fantasma, de presunciones muy claras de obras inconclusas. Tenemos una serie de faltantes en educación, impresionantes, como nunca se ha dado”.

Después de mucho ruido y amenazas lo resultante es inversamente proporcional a las injurias emitidas entre uno y otro, toda vez que en el periodo surrealista que se vive en Guerrero, desde hace un año y nueve meses, los demandados y demandantes que enfrentaron sainetes verbales y físicos, de golpe y porrazo se convirtieron en amigos inseparables, dejándose ver en cuanta gira de trabajo e inauguración de obras dentro y fuera del territorio municipal. Lo comprobable es que las demandas permanecen en un frigorífico.

Mientras las aguas turbias de la inmediatez ocultan las concertacesiones intra y extra PRI, la fila de supuestas transgresiones realizadas por Manuel Añorve permanecen en stand by, como por ejemplo, que en su paso por la dirección de Capama, recibió un empréstito de 100 millones de pesos de Banobras, para el mejoramiento integral de la paramunicipal encargada del agua potable y alcantarillado en Acapulco. Dicha cifra fue el punto de partida de la colosal deuda pública por más de 500 millones de pesos que persiste en este organismo ahora intervenido por el gobierno estatal. Pese a los señalamientos contra Manuel Añorve Baños éste no ha rendido cuentas a las instituciones fiscalizadoras de los tres órdenes de gobiernos y tampoco hay aclaraciones ni desmentidos al respecto.

Cuando Añorve Baños llegó como presidente sustituto en 1997 presuntamente endeudó al municipio para promover su pre-candidatura priista a la gubernatura de Guerrero, enfrentándose con su ahora aliado René Juárez Cisneros. No obstante la denuncia de Zeferino Torreblanca Galindo (referida en párrafos que anteceden), no ha rendido explicaciones, ni parece mortificarle la opinión pública ni las cuentas pendientes al respecto. Hace 13 años fue miembro directivo del Fideicomiso Pauline (que serviría para solventar los desastres provocados por el huracán del mismo nombre) y recibió la cantidad de 1,150 millones de pesos. Del gasto en obras, servicios, materiales de construcción, víveres y otro tipo de apoyos concretos no se sabe aún nada y Acapulco sigue enfrentando muchos de los estragos que se derivaron por el huracán que azotó al puerto, zona conurbada y rural.

De 2009 a la fecha: en 2009 Manuel Añorve volvió como presidente constitucional, en medio de una fuerte impugnación por parte del partido Convergencia y PRD, ya que presumiblemente la votación provino de fraudes en casillas, intimidación de “hombres vestidos de negro”, lo cual restó votos al candidato “naranja” Luis Walton Aburto, quien actualmente es senador de la República y que era catalogado como ganador de dicha contienda; y en su corta administración de 18 meses dejó, entre otras muchas cosas negativas, 700 millones de pesos de deuda (casi 60% del presupuesto de egresos 2010), que ahora tratan de hacer pasar como resabio de la gestión perredista de Félix Salgado Macedonio, quien presumiblemente basificó a más de mil empleados temporales del Ayuntamiento.

De este grosor es la cauda de infortunios, desviaciones, omisiones y visibles dispendios cometidos por Manuel Añorve y su séquito de colaboradores y a esto hay que agregarle la serie de rupturas, traiciones y maldades cometidas en su devenir, entre las cuales se destaca el gasto excesivo de dinero hacia medios de comunicación impresos y electrónicos, que en 2010 alcanzó la suma de 100 millones de pesos. Mucho color verde, muchas obras de cal y pintura, de arbustos ornamentales, de baches tapados con asfalto de pésima calidad, de funcionarios reciclados y señalados como corruptos y testigos mudos en pasadas administraciones, entre otras anormalidades. Pero ni con la estrategia mediática Añorve Baños ha completado favorablemente el adorno de su castillo de arena, toda vez que nunca tuvo tiempo para sentarse a gobernar, limitándose a firmar cheques, aparecer en fotografías, videos y spots promocionales con políticos y gobernantes estatales y federales.

Días antes de abandonar su encargo presidencial, Manuel Añorve fue denunciado por el regidor del partido Convergencia, Daniel Cahua López, por el desvío de aportaciones federales para el combate a la pobreza en la edificación de un puente denominado “Paso Bicentenario”. Dicha denuncia fue presentada ante la Secretaría de la Función Pública con el número de folio 2937578, la cual estipula que el 30 de septiembre de 2009 la mayoría del cabildo municipal resolvió aprobar la propuesta puesta en la mesa por Añorve Baños, para solicitar un préstamo de 218 millones de pesos a Banobras, como adelanto de fondos federales que el municipio debía recibir en enero del siguiente ciclo lectivo. El monto fue otorgado, pero Manuel Añorve lo usó para la adjudicación de la obra del paso elevado, ubicado en la segunda arteria vial del puerto (avenida Cuauhtémoc) a la empresa constructora Servicios y Elementos Preforzados, quien tuvo obras en todo el estado desde los tiempos en que gobernaba René Juárez Cisneros.

El retraso de la construcción, debido a la oposición de grupos civiles, partidos políticos y empresarios de la zona donde se está erigiendo el puente, ha provocado que no sólo se adeuden los 218 millones de pesos contratados con Banobras, sino además 13 millones aproximadamente por concepto de intereses. Lo terrible del caso radica en que esta obra de relumbrón, está siendo sostenida con recursos federales debidamente etiquetados para llevar a cabo obras y servicios en zonas de alta marginalidad. El regidor denunciante aseveró también que a la deuda con Banobras se suman otros 140 millones de pesos, cantidad requerida por la CAPAMA a esta institución bancaria y en la que el ayuntamiento añorvista aparece como aval, en virtud de que la paraestatal no es “sujeto de crédito”, debido a la crisis financiera que sostiene desde hace más de 13 años, que paradójicamente fue el tiempo en que Añorve Baños era su director.

De ahora en adelante: hace apenas tres meses, mediante un informe escrito, el exdirector de Salud de Acapulco, Rafael Aguirre, hermano de Ángel Aguirre Rivero, subrayó que esa dependencia municipal solicitó 15 millones de pesos para combatir el dengue, pero que el gobierno añorvista sólo aprobó otorgar 800 mil pesos y que finalmente sólo radicaron 200 mil. Aún no se conoce dónde quedaron los otros 600 mil pesos autorizados. Además de los recursos “perdidos”, Manuel Añorve se dedicó a promover su imagen de político efusivo con las masas, bailarín en las cientos de fiestas que apadrinó con dinero de la sociedad acapulqueña, como es el caso de las quinceañeras de familias pobres de la zona suburbana y rural del municipio, así como en la profusa dotación de convenios millonarios con medios de comunicación impresos y electrónicos, regalos, despensas, pipas de agua, contenedores de basura, productos para la construcción, etc., que éste proporcionó no solamente en Acapulco, sino en muchas poblaciones en las 7 regiones de la entidad.

Imaginemos el impacto adverso si Manuel Añorve tuviera la oportunidad de alcanzar la gubernatura de Guerrero: la hecatombe y el apocalipsis en su máxima dimensión. Estaríamos observando a los mismos de siempre teniendo para sí el poder de vender o traspasar plazas docentes y burocráticas; expidiendo al mayoreo placas para servicio de transporte público; apropiación de terrenos en las mejores zonas urbanas de Acapulco, Zihuatanejo, Ixtapa, Taxco y predios con alta plusvalía por desarrollo agropecuario en todo lo largo y ancho de la entidad; concesiones de juegos, de construcciones no sustentables en franjas delimitadas de la costa; compras a compañías que dejen el 10 ó 15% de participación al contratante; obras públicas y sociales conferidas a constructoras que otorgan jugosos porcentajes al gobierno y aliados; compra de muebles, enseres, víveres, ropa, consumibles para oficina, etc., a empresas familiares o de amistades; repartición de regidurías, diputaciones y direcciones a compadres o recomendados, entre otras atrocidades.

Habría un gobierno de oropel sustentado en lo mediático, pues lo que queda muy en claro es que Manuel Añorve sabe muy bien para qué sirven los millones de pesos del erario público. Se siente el centro del universo local: [L'État, c'est moi = el Estado soy yo, consigna atribuida al rey de Francia Luis XIV]. No quiero pensar a un estado pobre, prendido de alfileres con un gobierno demagogo rodeado de obras y servicios populistoides, pero excelentemente presentado en imágenes y sonidos a través de programas especiales, reportajes y entrevistas en radio, prensa, televisión e internet. No quiero pensar en un gobierno encabezado por un sujeto infectado de la enfermedad del poder. Quienes han tratado en persona a Manuel Añorve, quienes conocen sus perversos movimientos de ajedrez político, quienes saben de sus debilidades carnales y quienes tienen evidencias de sus excesivos gastos personales; saben muy bien que adquirió la bacteria Toxoplasma Gondii que inunda el sistema nervioso central, produciendo secreciones de hiperactividad para hacer de la política pragmática, demagógica y tenebrosa, su modus vivendi.

Lo peligroso del contagio es que su operatividad está basada en provocar el malestar general, pues a Añorve Baños no le interesa un comino tener que pisar, destruir, denigrar y negar a las personas con tal de asegurar una posición de liderazgo político, protagonismo y posicionamiento económico. Manuel Añorve se ha valido de consignas bíblicas, de sermones de presbítero cristiano, de vestimenta verdosa o blanca con reloj de plástico para simular medianía. Va, camina, apapacha, reparte sonrisas, estrecha manos humildes y dota de frases esperanzadoras a personas que requieren hechos y no palabras, concediéndoles actos vacíos, lo que significa pura y llanamente engaño. Lo más infausto es que presuntamente ha utilizado millones y millones de pesos para usos personales y políticos sin tener que dar explicaciones formales. Algunos periodistas que radican en la ciudad de México informaron hace 6 años, en medios impresos de circulación nacional, sobre residencias y propiedades de la familia Añorve Fernández.

Amparado por sermones cristianos él mismo incumple cuatro de los mandamientos contenidos en la Biblia “No levantar falsos testimonios ni mentiras. No robar. No codiciar bienes ajenos y no profesar en vano el nombre de Dios”, ya que en su proceder político ha fallado con consciencia. Hasta la fecha incumple con transparentar el abuso en los gastos por publicidad e imagen personal e institucional (que él aprecia como lo mismo). Esto ha producido que se tenga la certeza de que algo muy sombrío se esconde, ya que por los medios, Acapulco parece no tener problemas, pues nunca se mencionan los grandes atrasos que existen en materia de inseguridad, abasto de agua, reforzamiento de la infraestructura vial, saneamiento de la bahía, recolección de desechos sólidos y los convenios con medios de comunicación, empresarios transportistas, materialistas y vendedores de productos para consumo del ayuntamiento.

Si Manuel Añorve fuera congruente con los postulados que tanto propaga tendría que reconocer equivocaciones propias y de sus colaboradores, como haber permitido la inclusión en nómina de decenas de agentes de tránsito y policía, colocado anuncios y semáforos en los principales cruceros, para luego desconectarlos, a fin de que aparezcan los “nuevos tránsitos”; así como admitir el ingreso de recomendadas y recomendados en diferentes dependencias municipales. Si fuera el hombre de bien que presume ser atendería las críticas para el mejoramiento de la dinámica del gobierno local, pero sobre todo, admitiría desviaciones para su corrección.

Más allá de presunciones, lo que se ha visto y sentido resulta suficiente para afirmar que a donde llega Manuel Añorve Baños revuelve el río. Oscurece el entorno con divisionismos y alianzas perversas con amigos o enemigos, según sea su propósito coyuntural. Hace que exista una alta carga perceptiva de corrupción, o por lo menos, de estar permitiendo actos deshonestos en el manejo de recursos financieros, materiales y humanos. Se pelea con quienes no piensan o actúan como él. Construye escenarios afines o adversos, para crear símbolos de control y equilibrio, o bien, de peligro inminente, de acuerdo a sus metas de corto o mediano plazo. Cree que el arte de gobernar es técnica para conseguir más y mejores prerrogativas. No le importa dejar en la vera del camino a familiares, amigos o aliados si con ello logra asirse de una nueva cuerda para seguir ascendiendo. B.H.G. Ω

Etiquetas: , , , ,